Inicio NOTICIAS

PUÑO DRAGÓN convierte los golpes del camino en canciones en su nuevo disco ‘A Palos’

LILIANA MONTES

Los golpes enseñan, aunque casi nunca pidamos la lección. De esa certeza nace A Palos, el nuevo trabajo de PUÑO DRAGÓN, un disco en el que la banda asturiana cambia parte de la rabia de otros tiempos por una ironía más consciente, la que aparece cuando uno descubre que crecer consiste también en aprender a encajar. Doce canciones escritas, grabadas y producidas íntegramente por el propio grupo en House of Light Studios, en Oviedo, que retratan a una formación que lleva años persiguiendo una manera de vivir de la música y que comienza a contemplar cómo aquella obstinación va tomando forma.

A Palos recoge el testigo de Juegos Violentos, aunque modifica las reglas emocionales. Si entonces predominaban el desahogo, el crescendo y una cierta disconformidad convertida en ruido, ahora PUÑO DRAGÓN parece mirar las heridas desde otro lugar. La emoción continúa latiendo, pero ya no gobierna al personaje: es él quien intenta domesticarla. Sobrevuela las canciones una mezcla de humor, aceptación y resistencia que conecta con ese viejo dicho asturiano —“nunca llovió que nun escampara”— capaz de condensar una filosofía entera: por complicado que resulte el camino, tarde o temprano habrá que encontrar la manera de seguir avanzando.

El propio título juega con esa idea. Aprender a palos, avanzar a palos, crecer a palos. El álbum ha nacido precisamente mientras la banda recorría carreteras y escenarios, enlazando conciertos y enfrentándose a los sacrificios que acompañan a cualquier proyecto empeñado en sobrevivir más allá del entusiasmo inicial. Pérdidas, renuncias y cambios forman parte de esa travesía, pero el disco evita convertirlos en una colección de cicatrices. Frente al golpe aparece una certeza mucho más poderosa: la amistad y el compañerismo como refugio cuando alrededor todo parece tambalearse.

La portada convierte esa filosofía en imagen. Los cuerpos de los integrantes aparecen enredados en un abrazo colectivo frente a la frialdad del hormigón. El contraste resulta elocuente: fuera puede estar el golpe, pero dentro permanece la red que impide caer. Esa idea de comunidad atraviesa un trabajo construido desde la independencia creativa de una banda que ha asumido prácticamente todo el proceso, desde las canciones y la grabación hasta la producción y el universo visual que las acompaña.

Dentro de las doce canciones, “Mañana es hoy” ocupa un lugar especial como focus track de A Palos. Su punto de partida podría pertenecer a cualquier madrugada que se haya prolongado más de lo previsto: una noche cualquiera, una desconocida asomada a una ventana y una conversación que termina escapándose de las manos hasta encontrar refugio en una canción. La memoria reconstruye después los acontecimientos como puede, entre lagunas, humor y esa extraña sensación de descubrir que el mañana prometido unas horas antes ya ha llegado.

“Mañana es hoy es un tema de mañaneo, y de lío, y de tratar de contarle a tus colegas una noche borrosa, y de querer quedarte pero necesitar volver a casa, a tu santa cama, y si eso despertar mañana, que ya es hoy”, explica la propia banda. El estribillo convierte ese “mañana es hoy” en una especie de mantra, repetido como quien intenta convencerse de una verdad mientras todavía ordena los recuerdos de la noche anterior.

El tema cuenta además con un videoclip realizado por Alejandro Famos, responsable del universo visual de PUÑO DRAGÓN, desde las fotografías y vídeos hasta las portadas. Una continuidad estética que refuerza la personalidad de un proyecto en el que música e imagen avanzan juntas y donde cada lanzamiento parece añadir una nueva pieza a una narrativa propia.

PUÑO DRAGÓN está formado por Rafa Tarsicio en voz y guitarra, Germán Mingote en voz y guitarra, Manu Huertas en batería, Rubén Loro en teclados y Julián Seijas al bajo, con Alejandro Famos al frente del apartado artístico y visual. Juntos firman un álbum que encuentra su verdadera fuerza no tanto en los golpes recibidos como en la manera de levantarse después de ellos.

Porque A Palos habla, en último término, de eso: de descubrir que madurar no significa dejar de recibir golpes, sino aprender qué hacer con ellos. Donde antes podía aparecer el grito, ahora asoma una sonrisa torcida; donde estaba la rabia, comienza a instalarse la perspectiva. Y mientras la carretera continúa extendiéndose delante de ellos, PUÑO DRAGÓN transforma cada tropiezo en combustible para seguir adelante. Quizá mañana todo sea diferente. Aunque, como recuerda una de estas canciones, mañana ya es hoy.

¿Qué te ha parecido este contenido?

Tu opinión ayuda a otros lectores.

0,0/5
Media: 0,0/5 (0 votos)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad