Inicio NOTICIAS

Murió CARLOS “INDIO” SOLARI la voz que convirtió el rock argentino en una forma de vivir

FERNANDO J. LUMBRERAS

Este viernes falleció a los 77 años el cantante, compositor y una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino, tras una larga lucha contra el Parkinson, según confirmó un parte policial oficial.

Con su partida se cierra una de las trayectorias más singulares y trascendentes de la música en español. Pero también queda algo más difícil de medir: el eco de unas canciones que dejaron de pertenecer a los discos para instalarse en las calles, en las conversaciones, en las pancartas, en los estadios y en la memoria colectiva de generaciones enteras.

Nacido en Paraná, provincia de Entre Ríos, en 1949, Solari recorrió múltiples caminos antes de encontrar el que acabaría convirtiéndolo en leyenda. Fue en La Plata donde comenzó a tomar forma una aventura artística que terminaría cambiando para siempre el panorama musical argentino. A mediados de los años setenta fundó, junto al guitarrista y socio creativo Eduardo “Skay” Beilinson, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una banda que escapó siempre de las reglas tradicionales de la industria y construyó una relación casi mística con su público.

En plena dictadura cívico-militar argentina, cuando muchas expresiones culturales eran observadas con recelo o directamente silenciadas, Los Redondos levantaron una propuesta artística cargada de simbolismo, poesía y resistencia emocional. Con letras abiertas a múltiples interpretaciones y una puesta en escena alejada de los circuitos convencionales, el grupo fue creciendo hasta convertirse en un fenómeno irrepetible.

Durante décadas lideraron ventas, movilizaron multitudes y redefinieron el concepto de culto popular dentro del rock latinoamericano. Incluso tras su disolución en el año 2000, el fenómeno nunca desapareció.

Lejos de retirarse, Solari inició una nueva etapa junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo intacta esa capacidad extraordinaria para convocar a cientos de miles de personas. Cada concierto era más que un recital: era una peregrinación colectiva, una celebración donde seguidores llegados desde todos los rincones del país compartían canciones convertidas ya en patrimonio emocional.

Su escritura, siempre enigmática, poética y profundamente metafórica, consiguió algo reservado para muy pocos artistas: entrar en la vida diaria. Fragmentos de sus letras comenzaron a aparecer en muros, camisetas, banderas de fútbol, debates políticos y expresiones populares, como si el Indio hubiese escrito una banda sonora paralela para entender Argentina.

Su último gran concierto sobre un escenario llegó en 2017 en Olavarría, ante cerca de 300.000 personas. Ya convivía entonces con los primeros síntomas del Parkinson que marcarían sus últimos años. Aunque dejó de actuar físicamente, siguió acompañando a Los Fundamentalistas mediante apariciones virtuales y grabaciones, manteniendo intacto el vínculo con quienes nunca dejaron de esperarlo.

Hoy se apaga una voz, pero permanece un repertorio que seguirá encontrando nuevos oyentes. Porque algunos músicos desaparecen del escenario y otros, simplemente, cambian de lugar.

CARLOS “INDIO” SOLARI ya pertenece definitivamente a ese territorio donde viven las canciones que nunca dejan de sonar.

¿Qué te ha parecido este contenido?

Tu opinión ayuda a otros lectores.

0,0/5
Media: 0,0/5 (0 votos)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad