LILIANA MONTES
Con «Popstar», Eva Calyza no publica solo un nuevo single: firma una declaración de intenciones. La canción, presentada al Benidorm Fest 2026, marca un punto de inflexión en su trayectoria y deja claro que la artista ha decidido defender su sueño sin pedir permiso. Tras una etapa atravesada por dudas, comparaciones y barreras mentales, lo que queda ahora es una certeza luminosa, casi física: el convencimiento de que su destino es el pop.
«Popstar» nace de una herida muy concreta, de esas frases que se clavan y permanecen demasiado tiempo. Durante un periodo anterior de su carrera, Eva escuchó que su música “no funcionaba”, que “no era creíble”. Lejos de silenciarla, esa sentencia se transforma aquí en combustible creativo. La canción no busca la perfección, sino la honestidad, y se levanta como un “aquí estoy” pronunciado con firmeza, paso a paso, desde la constancia y la determinación.
En este nuevo capítulo, Eva Calyza no finge invulnerabilidad. Al contrario, abraza la fragilidad como parte del relato. En «Popstar» conviven ambición y duda, fe y miedo, luz y temblor. La artista asume que no todo el mundo conectará con su propuesta, pero ya no se mide con nadie más. La resiliencia, el optimismo y la fe sostienen un proyecto que se mantiene en pie incluso cuando el suelo parece moverse.
Uno de los grandes aciertos del tema es su capacidad para reivindicar las raíces andaluzas dentro de una propuesta pop actual y luminosa. Referencias al folclore y a símbolos cotidianos como el pan con aceite se integran con naturalidad en un sonido contemporáneo que no renuncia a la identidad. Producida junto a Kim Miguel, con quien ya colaboró en singles como «Niña, qué» o «x separado», «Popstar» combina fuerza melódica y un poderoso imaginario de diva pop, sin perder cercanía ni verdad.
El mensaje se amplifica en un videoclip tan simbólico como potente, dirigido por Andrés Cozar y Verónica Álvez. Rodado en un desguace, el visual convierte los espacios rotos en lugares de belleza, con coreografías contundentes y referencias claras al universo pop y artístico. Ocho bailarinas diversas acompañan a Eva en pantalla, reforzando una idea clave: el pop también es comunidad, un espacio compartido donde cada cuerpo y cada historia cuentan.
Así, «Popstar» no es solo una candidatura al Benidorm Fest. Es una declaración de fe, un manifiesto íntimo y valiente con el que EVA CALYZA ha decidido alzar la voz y defender su sueño en voz alta, sin miedo y sin disfraces.




