LILIANA MONTES
ELEM vuelve a demostrar que la reinterpretación también puede ser un acto de creación pura. La artista zaragozana presenta Recreo, un nuevo EP de covers en el que convierte grandes himnos contemporáneos en canciones que respiran con identidad propia, despojándolas de su piel original para vestirlas con un nuevo latido sonoro. Publicado a través del sello Vanana Records, el trabajo ya está disponible en todas las plataformas digitales y confirma el excelente momento creativo que atraviesa la compositora.
Tras haber adelantado a finales del pasado año sus personales lecturas de “La Salvación” de Arde Bogotá y del inolvidable “Laura no está” de Nek, ahora ELEM da un paso más y se atreve con dos de los mayores éxitos globales de 2025: “DTMF” de Bad Bunny y “Superestrella” de Aitana. El resultado es un juego sin prejuicios donde cada canción se convierte en una experiencia distinta, moldeada desde la sensibilidad y el riesgo.
En su revisión del fenómeno de Bad Bunny, recientemente galardonado con el Grammy al Mejor Disco del Año y protagonista del espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl, ELEM desplaza el tema hacia un pop electrónico con pulsión indie dance, manteniendo intacta la emoción original pero elevándola hacia una dimensión más íntima y atmosférica. No es una copia ni un homenaje literal: es una conversación artística que transforma el pulso urbano en un paisaje luminoso y vibrante.
Por su parte, “Superestrella” encuentra en manos de ELEM un giro inesperado. La artista ralentiza el tempo y apuesta por una interpretación más contenida, casi susurrada, sin perder la chispa que convirtió la canción en un fenómeno viral. La historia de amor se vuelve más introspectiva, más frágil, como si el brillo del escenario se apagara para dejar paso a una luz tenue que ilumina los matices emocionales.
Especial mención merece la interpretación minimalista de “La Salvación”, construida únicamente con piano, sintetizador y voz. Aquí, ELEM subraya la profundidad de la letra del himno de Arde Bogotá y la convierte en una confesión íntima, casi nocturna. En el extremo opuesto, su versión de “Laura no está” pisa el acelerador en clave frenética, potenciando los sentimientos de pérdida y vacío que atraviesan la canción original hasta convertirla en un estallido emocional contemporáneo.
Recreo funciona así como una declaración de intenciones: reinterpretar no es repetir, sino reinventar. Es el alter ego artístico de Laura Cebrián —nombre real de la cantante— quien toma el timón creativo para demostrar que la identidad se construye también dialogando con los referentes.
La presentación oficial de este nuevo trabajo tendrá lugar en un concierto único en Madrid el próximo viernes 20 de febrero en la sala Cadavra. Una cita especial en la que, además de estas versiones, sonarán en directo algunos de los temas propios que han ido definiendo su trayectoria.
En 2024, ELEM publicó su primer álbum, Chica Ejemplar, un disco que reafirmó su evolución hacia un pop de autor con identidad propia. Canciones como “Guárdate el Drama”, “Esto También Pasará” o “Mi Madre Te Odia” consolidaron su voz dentro de una generación que explora el equilibrio entre vulnerabilidad y energía electrónica. Además, recientemente colaboró con ELYELLA en “Nadie lo podrá cambiar”, incluido en el álbum Lo más importante de ELLA y MØNØ.
La trayectoria de ELEM está marcada por una formación sólida y temprana: comenzó a tocar el piano y a estudiar danza clásica con apenas ocho años y se formó en el Conservatorio de Música de Zaragoza, donde en 2023 fue reconocida con el premio a Mejor EP de Aragón por Planeta de cristal. Desde entonces, su sonido ha evolucionado hacia terrenos electrónicos de la mano del productor Manuel Cabezalí, encontrando un espacio creativo cercano al universo de artistas como Zahara, Olivia Rodrigo o Amaia.
Con Recreo, producido, mezclado y masterizado por Pau Paredes y con portada de Alba González, ELEM demuestra que su universo no deja de expandirse. Cada versión es un espejo deformante que devuelve una imagen nueva, una invitación a escuchar lo conocido como si fuera la primera vez. Y en ese juego de recrear, la artista zaragozana confirma que su mejor territorio es el de la transformación constante.




