FERNANDO J. LUMBRERAS
Envuelto en un halo de misticismo cinematográfico que remite al universo cromático de Wes Anderson, el proyecto DR. RAYO irrumpe en la escena independiente con “Mexicali Tropical”, una pieza hipnótica que funde el psyche rock franco-latino con la tropicalia y el pulso del dance electrónico. Editado bajo el sello costarricense Lácteo Cósmico, el sencillo cuenta con la colaboración del dúo francés JOUJOU —formado por Iris y Dante Jodorowsky— y la producción del celayense Aurelio Conde, inaugurando oficialmente una nueva categoría sonora: la música desertropical.
“Mexicali Tropical” es un viaje que huele a polvo del desierto y a pista de baile. Congas orgánicas, bases electrónicas envolventes y una repetición magnética construyen un trance elegante y bailable. La voz de Dante Jodorowsky aporta un matiz post-punk sutil y sofisticado que, al mezclarse con el pulso “mexa” de la producción, genera una sonoridad moderna con matices retro. Hay en su textura ecos de la calidez psicodélica de Polo & Pan, la elegancia rítmica de Khruangbin y cierta ironía arty que recuerda a Rita Mitsouko. Pero DR. RAYO no cita: reinterpreta. No homenajea: reconfigura.
Detrás del alias se encuentra el compositor chileno-mexicano Red Jesus, quien transforma su identidad artística en una suerte de manifiesto sonoro. Si antes fue profeta, ahora se presenta como doctor: menos figura y más laboratorio, menos ego y más colaboración. DR. RAYO antepone la música a la imagen, el colectivo al individualismo, y en esa decisión se percibe una ética estética coherente con el espíritu de su propuesta. La desertropical es, en esencia, un territorio híbrido donde conviven la cumbia, el mambo, el french touch, el spaghetti western, el dance y la psicodelia bajo una atmósfera cinematográfica que invita a cerrar los ojos y viajar.
Este primer adelanto no es un gesto aislado, sino la puerta de entrada a un universo sonoro que el proyecto promete expandir durante 2026. “Mexicali Tropical” no solo define una estética, sino que plantea una declaración de intenciones: recuperar la fantasía, el ritmo y la textura en tiempos de algoritmos previsibles. En esa frontera difusa entre el desierto y la pista, DR. RAYO encuentra su territorio y lo bautiza con una identidad propia.
Ideal para oyentes que buscan nuevas cartografías psicodélicas y para quienes sienten que la electrónica puede tener alma orgánica, este debut sitúa a DR. RAYO como uno de los nombres a seguir en el circuito alternativo latino y europeo. La desertropical ya tiene su primer manifiesto. Y suena a espejismo cálido, a horizonte vibrante, a promesa que late.




