Muere el cantante Yeison Jiménez en un accidente de avioneta

FERNANDO J. LUMBRERAS

La música regional colombiana se ha quedado sin una de sus voces más influyentes y queridas. YEISON JIMÉNEZ ha fallecido este sábado a los 34 años en un accidente de avioneta ocurrido entre Paipa y Duitama, en el departamento de Boyacá, en una tragedia que parece sacada de una premonición dolorosamente real. Hace poco más de medio año, el propio artista había confesado en una entrevista que su mayor temor recurrente era morir en un accidente aéreo, un miedo que le perseguía en sueños y que llegó a afectarle físicamente al recordarlo. Este sábado, alrededor de las 16.00 horas, esa pesadilla se convirtió en realidad.

La aeronave en la que viajaba Yeison Jiménez se dirigía a Medellín, donde tenía previsto ofrecer un concierto en el municipio antioqueño de Marinilla. Horas antes, en la noche del 9 de enero, el cantante se había presentado en Málaga, Santander, en lo que acabaría siendo su último concierto. El alcalde de Marinilla fue quien confirmó públicamente su fallecimiento durante la celebración del evento, visiblemente afectado, anunciando además que la banda del artista se retiraba del lugar tras recibir la noticia.

Según confirmó la Gobernación de Boyacá, en el siniestro perdieron la vida seis personas: el piloto, capitán Hernando Torres, y los pasajeros Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín —asistente personal del artista—, Jefferson Osorio —su representante— y Weisman Mora, fotógrafo del equipo. Boyacá decretó duelo departamental ante el impacto de la tragedia. Las primeras informaciones apuntan a que la avioneta se precipitó poco después de despegar del aeropuerto de Paipa, sin alcanzar la altitud necesaria, cayendo en un terreno cercano al final de la pista sobre las 16.11 horas. Las imágenes difundidas en redes sociales, con la aeronave envuelta en llamas y el sonido de las sirenas de emergencia, han estremecido al país.

Mientras las autoridades investigan las causas del accidente, el mundo de la música llora una pérdida irreparable. Artistas de todos los géneros han expresado su dolor. Carlos Vives confesó que no le resultaba fácil salir a cantar en la Feria de Manizales con “esta tristeza en el corazón”. Fonseca recordó su forma de construir camino y aseguró que “la música nunca muere”. El presidente Gustavo Petro también lamentó públicamente el fallecimiento del músico y del resto de ocupantes del avión. Pipe Bueno, amigo cercano de Jiménez, resumió el sentimiento general al admitir que aún no logra procesar la noticia y recordar la fragilidad de la vida.

YEISON JIMÉNEZ deja tres hijos huérfanos, de 15, 8 y apenas un año y medio, una herida abierta que multiplica el impacto humano de la tragedia. Nacido en Manzanares, Caldas, fue un artista marcado por una obsesión temprana por la música: empezó a cantar a los siete años y a componer a los trece. Con esfuerzo y una voz inconfundible, se convirtió en el rostro más reconocible de la música regional colombiana, logrando hitos históricos como llenar el Estadio El Campín de Bogotá, algo impensable para el género hasta hace pocos años.

Su sencillo “Se acabó” alcanzó el número uno simultáneamente en ocho países latinoamericanos, un récord sin precedentes para un artista colombiano de música regional. En 2021, Billboard lo reconoció como artista revelación latino, confirmando un ascenso que parecía imparable. Canciones como Aventurero, Vete o MLP forman ya parte del imaginario colectivo de millones de seguidores. El próximo 28 de marzo de 2026, Jiménez tenía previsto celebrar su segundo concierto en El Campín, una cita que ahora se transforma en símbolo de todo lo que quedó por vivir.

Hoy, la música regional colombiana está de luto, pero también agradecida. Porque aunque su vida se apagó de forma abrupta, la obra de YEISON JIMÉNEZ seguirá sonando, desafiando al silencio y recordándonos que, como dijeron quienes le quisieron, la música —cuando nace del alma— nunca muere.

Escucha aquí la entrevista que nos concedió en PRIMER PLANO en el año 2020