FERNANDO J. LUMBRERAS
Tras irrumpir con fuerza en la escena con Tu Artista Favorito y Viernes, el proyecto musical LAVIC da un paso más en su evolución artística con “Besos Esquimales”, un tercer single que se adentra en las emociones más frágiles del amor inesperado. Desde Madrid, este artista sigue trazando una identidad propia donde lo cotidiano se convierte en poesía y la experiencia personal en relato universal.
Producido por Candy Caramelo, reconocido por su trabajo junto a nombres imprescindibles como Andrés Calamaro, Dani Martín o Fito & Fitipaldis, el tema revela una nueva dimensión sonora en LAVIC: más melódica, más vulnerable y profundamente introspectiva. Aquí, el artista abandona el impulso escapista de anteriores lanzamientos para mirar hacia dentro, hacia ese instante en el que el amor irrumpe sin aviso y lo transforma todo.
“Besos Esquimales” es una canción sobre el vértigo de sentir, sobre ese pulso constante entre el deseo de dejarse llevar y el miedo a caer. La narrativa se construye a partir de imágenes que oscilan entre lo cotidiano y lo simbólico: un coche esperando en la puerta, una madrugada que parece no terminar, coordenadas que cambian sin previo aviso… incluso elementos más inesperados como sirenas o embajadas. Todo ello configura un paisaje emocional en el que la contradicción se convierte en motor creativo.
El estribillo, directo y contagioso, encapsula esa dualidad emocional con precisión quirúrgica, convirtiendo la canción en un posible himno generacional para quienes han sentido cómo el corazón se adelanta a la razón. LAVIC demuestra así su capacidad para transformar lo íntimo en algo compartido, en una experiencia reconocible que conecta desde la honestidad.
El lanzamiento llega acompañado de un videoclip dirigido por Adriano Giotti, rodado en Lozoya, en plena sierra madrileña. En este entorno invernal, entre nieve y lago, se despliega una historia visual que juega con el contraste entre la frialdad del paisaje y la calidez de las emociones. La presencia de disfraces introduce un elemento inesperado, casi surrealista, que aporta humor y ternura a partes iguales, funcionando como metáfora de esas veces en las que el amor nos transforma hasta el punto de no reconocernos.
Basado en vivencias reales, el universo de LAVIC nace de una doble vida entre oficinas y escenarios, entre rutina y creación. Y es precisamente ahí donde reside su fuerza: en esa capacidad de convertir lo aparentemente banal en algo profundamente humano. Con “Besos Esquimales”, el artista no solo amplía su rango sonoro, sino que consolida una propuesta donde el rock y la sensibilidad pop conviven con una narrativa honesta y cada vez más definida.
Una canción que no busca respuestas, sino emociones. Un salto al vacío donde, quizá, lo único seguro es sentir.
Échale un vistazo al videoclip:




