FERNANDO J. LUMBRERAS
Tras el celebrado lanzamiento de Tu Artista Favorito, LAVIC vuelve a la carga con Viernes, un segundo single que no solo confirma su personalidad artística, sino que ensancha su imaginario creativo con una propuesta más afilada, nocturna y desobediente. Afincado en Madrid y con una trayectoria marcada por años de doble vida entre oficinas y escenarios, LAVIC firma aquí un tema que no espera al viernes como descanso, sino que lo invoca como detonante.
Coproducida por Candy Caramelo —nombre clave del rock nacional vinculado a Andrés Calamaro, Dani Martín o Fito & Fitipaldis— y Maximiliano Calvo, Viernes captura con precisión esa pulsión irrefrenable de escapar, de posponer las normas y habitar el filo que separa el deseo de lo establecido. La canción se construye sobre una letra directa, plagada de imágenes poderosas: no madrugar, morder la manzana sin soltarla, barcos que desean encallar y miradas que abren puertas “de par en par”, componiendo un relato donde lo previsto se abandona y lo real se impone cuando nadie mira.
En la narrativa de LAVIC, el viernes deja de ser un día concreto para convertirse en una actitud vital, una forma de estar en el mundo que se repite “una vez más”. Viernes es así un himno para quienes persiguen sueños sin permiso, para quienes celebran su identidad real en una huida interna y externa, casi clandestina, donde el mapa se pierde a propósito y el juego empieza sin garantías.
Ya disponible como segundo adelanto de su próximo proyecto, Viernes consolida a LAVIC como una de las voces más honestas y viscerales del nuevo rock español, con una invitación clara y sin rodeos: abrir puertas, dejar atrás la rutina y lanzarse al vacío con los ojos abiertos. Un alegato a ese día fetiche de la semana en el que las obligaciones se diluyen y la libertad comienza justo cuando todo lo demás se apaga.
El lanzamiento se completa con un videoclip rodado en Madrid y dirigido por Adriano Giotti, una pieza de pulso cinematográfico que amplifica el imaginario nocturno y urgente de la canción, acompañando su atmósfera con una estética cruda y emocional que refuerza el carácter real y sin maquillaje del proyecto.




