FERNANDO J. LUMBRERAS
La música también puede ser un lugar donde celebrar las heridas, reconciliarse con los recuerdos y descubrir que la alegría y la tristeza comparten, en ocasiones, el mismo compás. Sobre esa hermosa contradicción construye LA MARE su nuevo álbum, «Tierna Verbena», que verá la luz el próximo 16 de octubre, una obra luminosa, mestiza y profundamente humana que invita a bailar las penas, abrazar las emociones y cantar la vida sin miedo a mostrar sus cicatrices.
La cantautora gaditana Mar Muñoz, conocida artísticamente como LA MARE, presenta un trabajo que supone un nuevo paso en la consolidación de una trayectoria marcada por la libertad creativa, la sensibilidad poética y una manera singular de entender la canción de autor. «Tierna Verbena» es un disco fresco y ecléctico, donde las músicas tradicionales dialogan con los sonidos contemporáneos y las fronteras geográficas se desdibujan hasta convertir cada canción en un territorio compartido.
El álbum nace de una filosofía tan sencilla como poderosa: celebrar la existencia con todas sus contradicciones. La ternura convive con la reivindicación, el humor se abre camino entre las emociones más íntimas y el baile aparece como una forma de resistencia frente a las dificultades cotidianas. Todo ello envuelto en una producción musical contundente y elegante que refleja la madurez de una artista que continúa ampliando su universo sonoro sin renunciar a sus raíces.
Uno de los grandes atractivos de este nuevo trabajo reside en su extraordinaria riqueza de colaboraciones. LA MARE ha reunido a artistas de diferentes procedencias y sensibilidades musicales, construyendo una celebración colectiva en la que cada invitado aporta su propio acento, su memoria y su manera de interpretar el mundo.
Entre las canciones más representativas del disco destaca «Amores», uno de los temas protagonistas del lanzamiento, en el que participan la artista conquense BEWIS DE LA ROSA y NACHO PRADA, integrante de EL NIDO. Andalucía y las dos Castillas encuentran un lenguaje común en una composición que reivindica la belleza de entregarse sin reservas a esos amores que aparecen, transforman nuestra vida y, en ocasiones, desaparecen dejando una huella imborrable.
La canción propone un sugerente encuentro entre tradición y modernidad. Los panderos y las panderetas se entrelazan con sintetizadores y frecuencias graves, dando forma a una propuesta en la que la música popular adquiere nuevas dimensiones. El resultado nace de la complicidad entre tres creadores que comparten admiración mutua y una concepción de la música como espacio de encuentro, libertad y expresión colectiva.
El viaje continúa por Granada, donde el espíritu del Albaicín se hace presente a través de EL JOSE, cuya voz y guitarras enriquecen «Ojalá que me escuche». La colaboración incorpora nuevos matices a un disco que encuentra en la diversidad de sus intérpretes una de sus mayores virtudes.
Desde la Isla de San Fernando llega CARMEN XÍA, que participa en «Gaditana», una canción cargada de identidad y reivindicación. Con una mirada crítica hacia determinadas formas de turismo y sus consecuencias sobre la vida de los territorios, ambas artistas defienden el arraigo cultural y el derecho de los pueblos a conservar su esencia. La expresión «la tierra es pa’ quien la canta» resume el espíritu de una composición que transforma el orgullo de pertenencia en una declaración musical.
Pero el horizonte creativo de LA MARE nunca se ha detenido en las costas españolas. Su música mantiene desde sus comienzos un vínculo estrecho con América Latina, cuyas tradiciones populares han enriquecido su particular manera de componer e interpretar. En esta ocasión, ese diálogo transatlántico se materializa en la participación de la artista argentina ROMEA en «Cuando mejor estaba» y del dúo peruano ALEJANDRO Y MARÍA LAURA en «ADIÓS».
Estas colaboraciones amplían la geografía emocional de «Tierna Verbena» y refuerzan una de las señas de identidad de su autora: la capacidad para encontrar conexiones entre culturas aparentemente distantes a través de los ritmos, las palabras y las experiencias humanas que comparten.
La cumbia, la bachata y las alegrías conviven en el álbum con instrumentos como la bandurria y el bombo legüero, mientras los sintetizadores aportan texturas contemporáneas a un repertorio que rehúye las etiquetas cerradas. La música de raíz no aparece aquí como una pieza de museo, sino como una materia viva, capaz de transformarse y dialogar con nuevas generaciones sin perder su memoria.
Esa combinación de tradición e innovación constituye uno de los pilares de la propuesta artística de LA MARE. Su universo musical se alimenta de las raíces sonoras de la península ibérica, el folclore latinoamericano y la herencia africana, influencias que confluyen en una personalidad creativa reconocible y en una escritura donde cada palabra parece buscar su propio lugar dentro de la melodía.
A lo largo de su carrera, la artista gaditana ha convertido la canción en un instrumento para observar la realidad desde una perspectiva íntima y colectiva. Sus letras abordan las relaciones humanas, las emociones, las contradicciones sociales y los pequeños acontecimientos cotidianos con una mezcla de profundidad, ironía y cercanía. La sensibilidad y el sentido del humor forman parte de un mismo lenguaje artístico, capaz de conmover sin caer en el dramatismo y de reivindicar sin perder la frescura.
Esa personalidad alcanza una dimensión especial sobre los escenarios. Los conciertos de LA MARE se caracterizan por una conexión directa con el público, donde las canciones dejan de pertenecer únicamente a quien las interpreta para convertirse en experiencias compartidas. La emoción puede desembocar en una carcajada y una reflexión profunda puede terminar transformándose en una celebración colectiva.
Con «Tierna Verbena», disponible a partir del 16 de octubre de 2026, LA MARE abre un nuevo capítulo en su evolución musical y reafirma su posición dentro de la escena contemporánea de canción de autor y músicas de raíz. Un trabajo que celebra la amistad, la diversidad y la capacidad de la música para tender puentes entre territorios y generaciones.
Porque detrás de esta verbena late una idea que atraviesa todo el disco: la vida merece ser cantada incluso cuando desafina, cuando duele o cuando los planes no salen como esperábamos. LA MARE propone convertir nuestras fragilidades en canciones y nuestras diferencias en una fiesta compartida. Y quizá esa sea la mayor virtud de «Tierna Verbena»: recordarnos que la ternura también puede tener ritmo de baile.




