FERNANDO J. LUMBRERAS
JULIO IGLESIAS ha roto su silencio en la madrugada de este viernes con un comunicado público en el que niega de forma tajante las acusaciones de agresión sexual presentadas por dos antiguas empleadas de su servicio doméstico. El artista, visiblemente afectado, asegura atravesar uno de los momentos más duros de su vida y describe la situación como un golpe emocional profundo: “Nunca había sentido tanta maldad”, afirma en un texto cargado de dolor, pero también de firmeza.
En el comunicado, Julio Iglesias expresa su “profundo pesar” ante unas acusaciones que considera “absolutamente falsas” y rechaza de manera categórica haber abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer. El cantante subraya que estas afirmaciones le provocan “una gran tristeza” y un grave daño moral, aunque insiste en que mantiene la fortaleza necesaria para que “la gente conozca toda la verdad” y para defender su honor ante un agravio tan grave.
Lejos de limitarse a la negación, el artista también ha querido destacar el apoyo recibido en las últimas horas. “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”, concluye el texto, que aparece firmado y que marca una posición clara frente a la tormenta mediática que rodea el caso.
En el ámbito judicial, se ha conocido que JULIO IGLESIAS ha confiado su defensa al despacho del exmagistrado José Antonio Choclán, abogado penalista de reconocido prestigio y habitual en causas de gran repercusión mediática. Un movimiento que evidencia la seriedad con la que el cantante afronta este proceso y su intención de responder con contundencia en el terreno legal.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha abierto diligencias de investigación tras la denuncia presentada el pasado 5 de enero por dos exempleadas que trabajaron en las mansiones del artista en el Caribe. El Ministerio Público ha señalado que estas actuaciones tienen carácter reservado y que las denunciantes declararán como testigos protegidos, incluso por vía telemática, manteniendo un alto nivel de discreción para no interferir en la investigación.
A la espera de la evolución judicial, JULIO IGLESIAS afronta un episodio especialmente delicado en su trayectoria vital y pública. Un momento en el que la figura del mito musical se ve sacudida por acusaciones graves y en el que su respuesta, directa y emocional, busca preservar algo más que su carrera: su identidad, su historia y su dignidad.




