FERNANDO J. LUMBRERAS
Hay discos que se escuchan y discos que se sienten. MELANCORA, el nuevo EP de GIN, pertenece claramente a la segunda categoría. Ginesta Guasch —la artista del Baix Llobregat que firma este proyecto— acaba de publicar su trabajo más ambicioso y personal, ya disponible en todas las plataformas digitales.
MELANCORA es un viaje sonoro a través de una ruptura: elegante, bailable y profundamente honesto. GIN construye aquí su propio universo, bebiendo de la sofisticación francesa de L’Impératrice para llevarlo a algo completamente suyo: ese groove envolvente cantado en catalán y castellano, con líneas de bajo que no piden permiso para meterse en el cuerpo.
El EP llega avalado por una trayectoria en ascenso imparable. Tras superar las 100.000 reproducciones con «La Nostra Relació Moderna» junto a Socunbohemio, GIN se alzó ganadora del concurso Fàbrica Embassa’t 2025 entre más de ochenta propuestas emergentes, actuando después en el icónico festival independiente de Sabadell. El impulso no ha parado desde entonces.
Junto al lanzamiento del EP llega el estreno de «No queda nada ya», el focus track del disco. Pop nocturno en estado puro —con sintetizadores que recuerdan a The Marías o Men I Trust— que captura ese momento exacto en que todo se apaga. Una joya que antecede al cierre del EP: «Olvidarte de mi amor», el himno sad-banger diseñado para arrasar en cualquier pista de baile.
Con una producción 100% independiente, GIN demuestra que la nostalgia y el groove no están reñidos. MELANCORA es la prueba de que se puede bailar con el corazón roto —y hacerlo con mucho estilo.




