Diego Baeza desarrolla una propuesta musical singular en la que el patrimonio sonoro de Castilla encuentra un espacio inesperado dentro de la electrónica contemporánea. Su proyecto parte de los ritmos populares castellanos, de las melodías tradicionales y de una forma muy reconocible de entender la música de raíz para llevarlos hacia nuevos territorios mediante el uso de sintetizadores, texturas electrónicas y una producción abierta a la experimentación. El resultado es un diálogo entre tradición y modernidad que conserva la identidad de origen mientras explora nuevas formas de escucharla.
Lejos de plantear una fusión superficial, Diego Baeza construye un lenguaje propio donde conviven la memoria cultural y las herramientas del presente. En sus composiciones aparecen ecos del folclore castellano reinterpretados desde una sensibilidad actual, generando una experiencia sonora que conecta con públicos diversos y demuestra que la música tradicional puede seguir evolucionando sin perder su esencia. Su propuesta se sitúa así en ese punto de encuentro entre lo popular y lo electrónico, entre el territorio y la innovación artística.




