Al menos 132 personas han muerto en Colombia como consecuencia del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes el oeste del país. El último balance, facilitado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, confirma además importantes daños materiales en varias regiones y mantiene activos los operativos de búsqueda y rescate.
El seísmo se produjo a las 7.34 de la mañana, hora local, y ha provocado daños en más de 1.500 viviendas. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha informado también de que al menos 61 edificios han quedado completamente colapsados. Ante la magnitud de la catástrofe, el mandatario ha declarado la emergencia nacional mientras las autoridades continúan evaluando los daños.
Una parte importante de las víctimas mortales se concentra en el área metropolitana de Pereira, una de las zonas más castigadas por el terremoto. También preocupa especialmente la situación en Cali, capital del Valle del Cauca. Su alcalde, Alejandro Eder, ha informado del derrumbe de al menos una treintena de estructuras en las que podría haber personas atrapadas.
Los equipos de emergencia trabajan entre los escombros para localizar a posibles supervivientes, mientras continúa la evaluación de edificios e infraestructuras dañadas. El balance de víctimas podría aumentar a medida que avancen las labores de rescate en las localidades más afectadas.
El terremoto también ha provocado importantes problemas en el transporte aéreo colombiano. Los aeropuertos de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura han suspendido sus operaciones después de sufrir daños relacionados con el seísmo.
Colombia permanece bajo emergencia nacional mientras los servicios de rescate concentran sus esfuerzos en las zonas donde todavía se busca a personas atrapadas y las autoridades comienzan a determinar el alcance definitivo de uno de los terremotos más graves registrados recientemente en el país.