Nicolás Maduro está siendo trasladado este lunes bajo un amplio dispositivo policial ante el tribunal federal de Nueva York, donde tiene previsto comparecer a las doce del mediodía, hora local. En España peninsular serán las seis de la tarde. El líder venezolano afronta cargos por narcoterrorismo ante la justicia estadounidense, tras su detención el pasado sábado en el marco de la operación militar lanzada por Estados Unidos contra objetivos en Venezuela.
Mientras se prepara esta primera comparecencia judicial, la presión internacional sobre el futuro político del país se intensifica. La Unión Europea ha reclamado una transición democrática en Venezuela que incluya a los principales líderes de la oposición. Así lo ha señalado la portavoz comunitaria, Anitta Hipper, que ha citado expresamente a María Corina Machado y a Edmundo González como actores clave en cualquier proceso de cambio político.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado el tono en sus declaraciones y ha exigido públicamente a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, “acceso total” al país. Trump ha asegurado que su Gobierno quiere acceso sin restricciones al petróleo, a las infraestructuras y a cualquier recurso que considere necesario, afirmando que Venezuela deberá conceder “todo lo que se le pida”.
Delcy Rodríguez ha respondido con un comunicado en el que llama a la cooperación con Estados Unidos, pero en el que también reivindica el derecho de Venezuela a la paz, a la soberanía y a la autodeterminación. En su mensaje, la vicepresidenta ha defendido la necesidad de evitar una escalada mayor del conflicto y ha apelado al diálogo internacional.
En paralelo, el ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil, ha informado de que entre los fallecidos por los ataques estadounidenses hay 32 militares cubanos. Por el momento no existe un balance oficial de víctimas, aunque el diario The New York Times eleva la cifra total de muertos a alrededor de 80 personas.
La comparecencia de Nicolás Maduro ante la justicia estadounidense se produce en un contexto de máxima tensión política y militar, con un escenario internacional que sigue evolucionando hora a hora y con profundas implicaciones para el futuro inmediato de Venezuela.


