El operativo de evacuación del crucero de lujo MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, ha concluido oficialmente durante la madrugada de este martes tras completarse las labores de desinfección en todas las zonas utilizadas por los pasajeros evacuados. La embarcación permanecía fondeada en el puerto industrial de Granadilla, en Tenerife, en medio de un amplio dispositivo sanitario y de seguridad coordinado entre las autoridades españolas y neerlandesas.
Los dos últimos aviones de evacuación aterrizaron este martes en Países Bajos con un total de 28 personas a bordo, entre pasajeros, tripulantes y personal médico, según confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés. Con ello, se da por finalizada una compleja operación internacional marcada por la preocupación sanitaria tras detectarse varios casos relacionados con esta enfermedad poco frecuente, transmitida a humanos a través del contacto con heces, saliva u orina de roedores infectados.
Hasta el momento, siete personas de seis nacionalidades diferentes permanecen bajo vigilancia médica como casos confirmados de hantavirus, mientras que existe además un caso adicional considerado probable. En España, el paciente que ha dado positivo provisional y permanece ingresado en el Hospital Gómez Ulla de Madrid presenta febrícula y una ligera desaturación, aunque las fuentes del Ministerio de Sanidad señalan que se mantiene estable y sin un empeoramiento clínico evidente.
Junto a él permanecen en observación otros 13 pasajeros españoles procedentes del MV Hondius, todos ellos negativos en las pruebas PCR realizadas hasta ahora. Entre los repatriados hay cinco personas de Cataluña, tres de Madrid, tres del Principado de Asturias, una de Castilla y León, una de Galicia y otra de la Comunidad Valenciana.
Ante la situación, el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla ha reforzado su plantilla con 90 profesionales adicionales para atender a los 14 pasajeros españoles, que deberán permanecer en cuarentena bajo estricta supervisión médica. Mientras tanto, las autoridades sanitarias continúan monitorizando la evolución de los afectados y mantienen activados los protocolos de vigilancia epidemiológica.


