Al menos 68 personas han muerto este miércoles por la mañana en un grave accidente ferroviario ocurrido a la altura de la estación de Urda (Toledo), después de que un tren AVE colisionara con un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la vía. Según las primeras informaciones facilitadas por el servicio de emergencias 112, el impacto habría provocado el descarrilamiento de dos vagones del tren Iryo, que han caído por un terraplén. El Gobierno teme que el número de fallecidos aumente a medida que avancen las labores de rescate. Fuentes gubernamentales advierten de que la magnitud de la tragedia podría superar la del accidente de Adamuz (Córdoba).
El siniestro ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, según ha confirmado Renfe, dejando suspendidas las conexiones de alta velocidad en este corredor. Ante la gravedad de lo ocurrido, el Gobierno ha decidido cancelar toda su agenda oficial de este miércoles, mientras los servicios de emergencia trabajan en la zona para atender a las víctimas y determinar el alcance definitivo de la tragedia. Las circunstancias exactas de la colisión permanecen bajo investigación.