Tras seis años de silencio discográfico desde La otra vida (2019) los granadinos regresan con Espejismo nº 9 un álbum que no se apoya en la nostalgía sino que consolida su vigencia en 2026 con rock elegante sólido y poético.
El disco, grabado entre octubre de 2024 y julio de 2025 en el estudio El Cobertizo de Granada bajo la producción de Raúl Bernal muestra a una banda que no pretende revolucionar el rock ni reinventar su sonido sino afinarlo con sabiduría y madurez. La energía no se ha desvanecido sino que se ha canalizado — con las palabras en primer plano y la electricidad medida — una combinación que se percibe desde la apertura con “Algo parecido a un sueño” y se extiende a lo largo de las diez canciones que componen el trabajo.
En temas como “Piezas de desguace” las guitarras acústicas y melodías sedosas contrastan con la tensión rock más clásica de “Nadie quiere oír tu llanto” y el medio tiempo envolvente de “No tiene sentido escapar” primer single adelantado en diciembre de 2025. Este álbum reafirma la evolución vocal de José Antonio García que, lejos de su antiguo apodo “Pitos”, ofrece una interpretación más contenida y madura que acompaña a las letras cuidadas y profundas de José Ignacio Lapido, uno de los compositores más respetados del rock en castellano.
La banda se adentra también en territorios más suaves explorando grooves soul sin perder su identidad en “Ven vestida de nube” y “Los cantes de la sinrazón” mientras que “Dormir con un ojo abierto” exhibe un nervio blues evocador. El cierre del disco con “Puede que el tiempo” despliega un crescendo instrumental que abraza el psych rock y el southern rock como un viaje completo hacia horizontes sonoros compartidos entre pasado y futuro.
Espejismo nº 9 es, sin duda, un disco que crece con cada escucha y reafirma por qué 091 sigue siendo indispensable — un puente entre lo que fueron y lo que pueden todavía sonar siendo auténticos y atentos al momento presente.



