DAVID BISBAL convierte los grandes clásicos de la música en español en su memoria personal con “Eternos”

FERNANDO J. LUMBRERAS

David Bisbal publica hoy “Eternos”, un álbum con el que revisita diez canciones fundamentales de la música en español y las lleva a su propio universo interpretativo. Lejos de plantearse como una colección de versiones sostenida únicamente por la nostalgia, el disco busca tender un puente entre épocas: melodías que pertenecen a varias generaciones vuelven a respirar desde la voz de un artista que cumple ya 25 años de trayectoria y que encuentra en muchas de ellas fragmentos de su propia biografía.

El repertorio reúne “Adoro”, “Vivir así es morir de amor”, “Frente a frente”, “Amor eterno”, “Te quiero, te quiero”, “Abrázame muy fuerte”, “Qué sabe nadie”, “El amar y el querer”, “Quijote” y “Aquellas pequeñas cosas”. Canciones asociadas a figuras esenciales como Armando Manzanero, Camilo Sesto, Juan Gabriel, Raphael, José José, Julio Iglesias o Joan Manuel Serrat que Bisbal aborda sin intentar borrar la huella de quienes las hicieron inolvidables. “Eternos” propone precisamente lo contrario: respetar esa memoria y preguntarse cómo pueden sonar esos clásicos en el presente.

Algunas elecciones tienen además un profundo componente emocional. “Vivir así es morir de amor” acompaña a Bisbal desde su casting de “Operación Triunfo”, mientras que “Adoro”, de Armando Manzanero, fue una de las primeras canciones que interpretó ante millones de espectadores durante el programa. Un cuarto de siglo después, el cantante regresa a ellas con otra experiencia y otra manera de habitar cada palabra. “Qué sabe nadie” recupera simbólicamente su conexión con Raphael, con quien la interpretó en televisión en 2019, mientras que “Amor eterno” y “Abrázame muy fuerte” evocan su vínculo personal y artístico con Juan Gabriel, a quien conoció cuando su carrera apenas comenzaba y con quien posteriormente grabaría y compartiría escenario.

Detrás del álbum se encuentra Cheche Alara, responsable de la producción y los arreglos, con una propuesta sonora que busca conservar la identidad de las composiciones mientras las viste con una producción contemporánea, elegante y orgánica. El proyecto fue grabado completamente en analógico, con músicos como Vinnie Colaiuta, Carlitos del Puerto Jr., Michael Thompson y Luis Conte. Buena parte de las sesiones se realizaron en directo en los Henson Recording Studios de Los Ángeles, mientras que las cuerdas y los metales se registraron posteriormente en Budapest.

Ese cuidado instrumental convierte el disco en algo más que un recorrido por un cancionero reconocible. En “Eternos”, Bisbal se enfrenta a canciones que ya llegan cargadas de recuerdos, pero intenta encontrar dentro de ellas un espacio propio. El paso del tiempo se convierte así en uno de los protagonistas silenciosos del álbum: el joven que descubría algunas de estas composiciones frente al público conversa ahora con el intérprete que regresa a ellas después de más de dos décadas de escenarios, discos y encuentros con algunos de sus ídolos.

“Eternos” termina siendo una declaración de amor a la gran canción en español y a su capacidad para sobrevivir a quienes la cantan, a las modas y a las generaciones. Porque existen canciones que un día tuvieron dueño, pero que el tiempo terminó entregando a todos. David Bisbal entra ahora en ese territorio compartido para mirarlas desde el presente y recordar que un clásico quizá sea precisamente eso: una canción que nunca termina de decir su última palabra.

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