FERNANDO J. LUMBRERAS
Hay encuentros que parecen haber estado esperando su momento durante años, como si dos trayectorias avanzaran en paralelo hasta encontrar, por fin, la canción capaz de reunirlas. DANNA y BELINDA estrenan ‘Dolce Vita’, una colaboración que une por primera vez musicalmente a dos de las figuras más reconocibles del pop mexicano y que se presenta como uno de los momentos centrales de ‘WET DREAMS’, segundo capítulo del próximo álbum de DANNA, VISIONS.
‘Dolce Vita’ nace en un territorio dominado por el deseo, la sensualidad, la intimidad y la libertad, conceptos alrededor de los que DANNA está construyendo el universo de esta nueva etapa artística. El encuentro con BELINDA no funciona únicamente como la suma de dos nombres de enorme repercusión, sino como una alianza que busca convertir la complicidad femenina en parte esencial del relato de la canción.
Musicalmente, ambas artistas viajan hacia el pop electrónico y las texturas del Italo Disco, arropadas por sintetizadores envolventes y una producción que mira directamente hacia la pista de baile. El resultado se mueve entre el brillo nocturno y una sensualidad deliberadamente sofisticada, recuperando cierto espíritu hedonista de la música de baile para trasladarlo al lenguaje del pop latino contemporáneo.
Detrás de la producción aparecen HOYER y la propia DANNA, una dupla creativa que ya ha trabajado estrechamente en los materiales recientes de la cantante. Su presencia en ‘WET DREAMS’ permite mantener la continuidad sonora de VISIONS, un proyecto con el que DANNA continúa perfilando una identidad artística cada vez más ligada a la experimentación estética y a la construcción de universos propios.
Pero ‘Dolce Vita’ no termina cuando se apagan los sintetizadores. La canción llega acompañada de un videoclip nacido de la colaboración creativa entre DANNA y BELINDA, quienes imaginaron juntas una fantasía de verano italiano donde la sensualidad, la moda y la amistad se mezclan bajo una luminosa estética mediterránea.
Italia, sin embargo, aparece aquí como un sueño antes que como una geografía. El videoclip fue rodado en una hacienda de Morelos, cuyo paisaje, arquitectura y luz fueron transformados para recrear una particular versión de esa vida hermosa, despreocupada y voluptuosa que evoca el propio título. Entre naturaleza y sofisticación, las dos artistas convierten el escenario mexicano en su propia postal de una dolce vita imaginada.
La dirección corre a cargo de Aerin Moreno, realizadora nacida en Los Ángeles y formada en UCLA Film School, encargada de trasladar a imágenes este universo construido entre fantasía mediterránea y códigos del pop actual.
Con ‘Dolce Vita’, DANNA y BELINDA escriben finalmente el capítulo conjunto que buena parte de sus seguidores llevaba tiempo esperando. Dos carreras que han atravesado diferentes etapas y generaciones del pop en español confluyen ahora en una canción que celebra el placer sin pedir permiso, la amistad y la libertad. Y quizá ahí se encuentre el verdadero corazón de esta colaboración: en comprobar que algunas citas tardan años en producirse porque necesitaban encontrar primero el escenario perfecto.




