Hay proyectos musicales que nacen en un despacho, otros en un estudio… y otros, simplemente, nacen porque tres músicos se encuentran, se miran y empiezan a tocar.
Eso es, en esencia, Los Buenos Valedores. Un trío que apareció casi por casualidad en el barrio de Gràcia, en Barcelona, y que desde entonces ha ido construyendo un sonido propio a partir de lo más sencillo y, al mismo tiempo, de lo más difícil: guitarras, voces y canciones que dicen la verdad.
En su música conviven mundos muy distintos. Está la tradición de los tríos románticos latinoamericanos, pero también la rumba, el bolero, el flamenco, el blues, el pasodoble o incluso el rock and roll. Un universo donde pueden encontrarse ecos de Los Panchos, la calle y la emoción de Los Chichos, la electricidad de Albert Collins o esa épica popular que muchos recordamos de Curro Jiménez.
Detrás del proyecto están Kevin, Héctor y Oli, tres músicos con una larga trayectoria en bandas como A Contra Blues, Los Mambo Jambo o Rambalaya, que decidieron reunirse para hacer algo radicalmente sencillo: tocar sin artificios, sin máscaras y sin red.
El resultado es un proyecto honesto, directo y profundamente humano, donde las canciones hablan del territorio que todos conocemos: el amor, el desamor y las historias que nos atraviesan.
Ahora regresan con nuevo disco, que verá la luz el 27 de febrero, y que después llevarán a la carretera con presentaciones en Barcelona, Madrid, Zaragoza y también al otro lado del Atlántico, en México.
Antes de que empiece ese viaje, hoy tenemos la oportunidad de sentarnos tranquilamente a conversar con ellos.
Hoy hablamos con Los Buenos Valedores.
Y si solo quieres escuchar la entrevista…



