LILIANA MONTES
BAD BUNNY vuelve a romper todos los esquemas. La Academia de la Grabación ha anunciado este viernes que el artista puertorriqueño competirá en las categorías más importantes de la próxima edición de los premios Grammy, consolidando un nuevo hito para la música cantada en español. El intérprete de DeBÍ TiRAR MáS FOToS aspira a los galardones de mejor álbum, mejor canción y mejor grabación del año, tres de las cuatro categorías principales de la ceremonia. A ellas se suman otras tres nominaciones: mejor álbum de música urbana, mejor interpretación global y mejor portada.
Es un hecho histórico. En más de ocho décadas de premios, la música en español ha sido prácticamente ignorada por los Grammy: desde 1959, solo una vez un disco cantado íntegramente en español fue nominado al álbum del año, y esa vez también fue de Bad Bunny, con Un Verano Sin Ti en 2022. Ahora, el boricua no solo repite la hazaña, sino que la amplía, colándose entre los nombres más potentes del panorama mundial.
La lista de nominaciones la encabezan Kendrick Lamar (9), Lady Gaga (7) y Bad Bunny, que competirá con los gigantes del pop y del rap en una gala que promete hacer historia el 1 de febrero en Los Ángeles. Pero el impacto del artista no se detiene ahí: el 8 de febrero, una semana después, será el protagonista de la actuación del descanso de la Super Bowl, la retransmisión televisiva más vista del planeta. Será la primera vez que un artista cante enteramente en español en ese escenario.
Sin embargo, este anuncio ha venido acompañado de polémica política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la elección como “absolutamente ridícula”. “Nunca he oído hablar de él. No sé quién es. No sé por qué lo hacen. Es una locura”, declaró ante los medios. A sus palabras se sumó la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien advirtió que “estarán vigilando” durante el evento “para asegurarse de que no haya inmigrantes ilegales” entre el público, unas declaraciones que han sido duramente criticadas por su tono xenófobo. Según una encuesta de la Universidad de Quinnipiac, más del 60% de los votantes republicanos y el 25% de los demócratas se oponen a la actuación del puertorriqueño en la Super Bowl.
El ascenso de Bad Bunny no puede entenderse sin el cambio generacional que está viviendo la propia Academia. Este año, un importante número de miembros de la Academia Latina de la Grabación se han incorporado a la Academia de la Grabación, lo que ha supuesto una presencia mucho mayor de voces y sensibilidades latinas entre los votantes. Un reflejo del peso que el idioma español ha adquirido en la industria global.
Y mientras tanto, el fenómeno continúa. La próxima semana se celebrarán los Latin Grammy, donde Bad Bunny parte como el gran favorito con 12 nominaciones. La cita será el 13 de noviembre en Las Vegas, y todo apunta a que el conejo malo podría vivir un doble reinado histórico: conquistar la música latina… y también la universal.




