FERNANDO J. LUMBRERAS
La historia de la música se escribe sobre los escenarios, pero también en los estudios de grabación, las redacciones, los despachos y los archivos donde se rescatan partituras olvidadas. A todos esos espacios mira la Academia de la Música de España con la creación de la distinción Académicos de Honor, que concede por primera vez a diez figuras por su contribución al progreso de la música española.
Los reconocidos en esta primera edición son Ana Belén, «Berry» Navarro, Carmen Linares, Diego A. Manrique, Jesús López, Jordi Savall, María del Mar Bonet, Maryní Callejo, Raphael y Teresa Catalán. Sus trayectorias abarcan la interpretación, la composición, la producción, la investigación, la gestión y el periodismo musical.
Entre los nombres distinguidos figuran Ana Belén y Raphael, dos voces ligadas a la historia de la canción española. Junto a ellos, María del Mar Bonet recibe el reconocimiento por una trayectoria en la que la canción de autor dialoga con la tradición musical mediterránea, mientras que Carmen Linares, una de las grandes referencias del cante flamenco, representa la fuerza y la hondura de ese legado.
La mirada hacia el pasado y su conservación ocupa un lugar destacado con Jordi Savall. Su labor internacional como intérprete, director e investigador ha contribuido a recuperar y difundir la música antigua, acercando al público repertorios que habían permanecido durante siglos en archivos y bibliotecas.
La Academia reconoce también a Teresa Catalán, representante de la composición clásica contemporánea, y a Maryní Callejo, cuya carrera como productora musical, pianista y arreglista refleja la importancia del trabajo que se desarrolla en los estudios de grabación.
La selección se completa con profesionales cuya actividad ha acompañado a la música desde otros ámbitos. «Berry» Navarro ha desarrollado su trayectoria en la representación y el management de artistas, mientras que Jesús López ha ocupado puestos de dirección en la industria discográfica internacional, con responsabilidades en el desarrollo de carreras musicales en distintos mercados.
Por su parte, el periodista y crítico Diego A. Manrique ha dedicado buena parte de su trayectoria a documentar y contextualizar la evolución de la música popular. A través de su labor como divulgador, ha acercado sus protagonistas y transformaciones a generaciones de lectores y oyentes.
Con esta primera entrega, la Academia amplía su reconocimiento a quienes han contribuido a la creación, interpretación, producción, investigación y difusión musical. La distinción reúne así diez recorridos diferentes que permiten contemplar la riqueza de la música española desde dentro y desde fuera del escenario.




