La música tiene algo de reencuentro, de conversación pendiente y también de destino compartido. En el caso de Marina Alba, ese camino artístico ha estado marcado por una sensibilidad muy particular, capaz de moverse entre el soul, el R’n’B y los sonidos mediterráneos con una naturalidad elegante y profundamente emocional. Tras años de experiencias separadas y trayectorias distintas, la cantante vuelve a encontrarse con el compositor, guitarrista y productor Vicente Chust para dar forma a un proyecto que ha terminado convirtiéndose en una de las propuestas más interesantes y personales surgidas en los últimos tiempos dentro de la música en español.
El álbum Y decirte no solo simboliza ese regreso creativo, sino también la consolidación de una complicidad artística nacida hace décadas, cuando Marina Alba todavía era una niña y comenzaba a trabajar junto a Chust en jingles publicitarios. Después llegaría la aventura de Malayuna, el reconocimiento de la crítica y, más tarde, caminos separados entre París y las bandas sonoras audiovisuales. Ahora, el destino vuelve a unirlos con un disco que ya ha recibido importantes reconocimientos internacionales y que refleja madurez, emoción y autenticidad. Hoy hablamos con Marina Alba sobre música, memoria, emociones y este nuevo capítulo que está conquistando al público desde la honestidad y la delicadeza sonora.




