LILIANA MONTES
Nueve canciones, una guitarra que parece alimentarse del polvo de las carreteras americanas y la determinación de quien ha decidido seguir adelante sin consultar el retrovisor. SUSAN SANTOS publica «Camino Diablo», su séptimo álbum de estudio, editado por Rattlesnake Records, una obra que transforma el blues, el rock sureño y los sonidos de la frontera en el paisaje sonoro de un viaje tan físico como emocional. La guitarrista y cantante española vuelve a demostrar que su universo musical no entiende de fronteras y que, cuando se trata de explorar las raíces de la música americana, todavía quedan muchos caminos por recorrer.
El título del álbum no es una elección casual. «Camino Diablo» toma su nombre del legendario Camino del Diablo, conocido como Devil’s Highway, una antigua ruta que atraviesa los territorios desérticos de Arizona, California y México. Un escenario de horizontes interminables, calor abrasador y caminos donde perderse puede convertirse en otra forma de encontrarse. Santos convierte esa geografía en una metáfora de la existencia y construye una particular película de carretera en la que cada canción representa una parada, una decisión o una despedida. El pasado se aleja lentamente mientras el futuro permanece abierto, como esas carreteras que desaparecen en el horizonte sin revelar qué aguarda después de la siguiente curva.
Tras anticipar el proyecto con «El Camino», «Faith» y «Bad Little Susie», la artista presenta ahora el álbum en su totalidad, permitiendo descubrir una narración musical que adquiere una dimensión diferente cuando se escucha de principio a fin. El recorrido comienza con el pulso hipnótico de las guitarras y se despliega a través de distintas geografías sonoras, desde los territorios del blues tejano hasta las ciénagas de Luisiana, pasando por el rock de raíces y las melodías que evocan la costa oeste estadounidense de los años setenta.
En «Loco Wildside», SUSAN SANTOS recupera el espíritu del boogie tejano más clásico para contar una historia de amor y delincuencia que parece escapada de una película de Bonnie y Clyde. Las guitarras avanzan con el ritmo de un motor que no admite descanso, mientras la narración dibuja una pareja de fugitivos bajo el sol implacable del sur. Esa misma energía fronteriza reaparece en «El Diablo’s Goin’ On», una celebración clandestina en la que el inglés y el español se entremezclan entre ritmos contagiosos, noches interminables y personajes que parecen vivir al margen de cualquier norma.
La intensidad continúa en «Movin’ On», donde el riff sureño se convierte en la banda sonora de una ruptura sentimental. La canción habla de cerrar definitivamente una historia agotada, de abandonar aquello que ya no tiene remedio y continuar avanzando. Porque en el universo de «Camino Diablo» la carretera no representa únicamente la libertad: también simboliza la valentía de dejar atrás lo que alguna vez pareció imprescindible.
El paisaje cambia radicalmente cuando aparece «Down on the Bayou». La sequedad del desierto deja paso a la humedad de las ciénagas de Nueva Orleans, un territorio donde el blues adquiere una dimensión casi sobrenatural. Cascabeles, panderetas y una atmósfera envolvente acompañan una composición marcada por el swamp blues, mientras la figura legendaria de Marie Laveau, asociada al vudú de Nueva Orleans, proyecta su sombra sobre una canción que parece surgir de las profundidades del Misisipi. Santos demuestra aquí su capacidad para construir ambientes musicales que trascienden el simple ejercicio de estilo y convierten cada arreglo en una parte esencial del relato.
Con «Howlin’ Moon», el álbum abandona momentáneamente los territorios más ásperos del blues para acercarse a las sonoridades del pop-rock californiano de los setenta. Las luces de la ciudad sustituyen al polvo de los caminos y las melodías adquieren un carácter más reposado, sin perder la personalidad guitarrística que vertebra todo el trabajo. Es otra manera de entender el viaje, una pausa contemplativa antes de afrontar los últimos kilómetros.
Pero quizá uno de los momentos más reveladores del disco llegue con «The Lonesome Stranger’s Waltz», una composición que prescinde de buena parte del aparato instrumental para dejar a la artista frente a la esencia de su música. Voz, guitarras y banjo, interpretados por la propia SUSAN SANTOS, sostienen una historia de encuentros fugaces y soledades compartidas en un hotel habitado por corazones rotos. La canción avanza con una intimidad casi cinematográfica hasta que sus últimos versos cambian al español y dejan que el mezcal, la arena y el veneno escriban un desenlace tan sugerente como incierto.
A lo largo de estas nueve composiciones, SUSAN SANTOS reafirma su identidad como guitarrista, cantante y narradora, capaz de transitar entre diferentes tradiciones musicales sin renunciar a un lenguaje propio. El blues constituye el punto de partida, pero nunca funciona como una frontera infranqueable. A su alrededor conviven el boogie, el rock sureño, las cadencias pantanosas de Nueva Orleans y una sensibilidad melódica que amplía considerablemente el horizonte del álbum.
Con su séptimo trabajo de estudio, la artista española continúa profundizando en una trayectoria construida alrededor de la guitarra eléctrica y de una relación apasionada con las raíces de la música estadounidense. «Camino Diablo» no pretende reinventar esos géneros, sino habitarlos desde una mirada personal, encontrar nuevas historias en sus paisajes conocidos y recordar que la fuerza de una canción reside tanto en aquello que cuenta como en la manera de hacerlo sentir.
«Camino Diablo» ya está disponible en plataformas digitales, y su publicación permite escuchar el recorrido completo de un disco concebido como una travesía sin atajos. Al terminar, permanece la sensación de haber atravesado desiertos, ciudades nocturnas y carreteras secundarias junto a una artista que ha encontrado en el movimiento una forma de expresión. Porque el verdadero destino de este viaje no parece encontrarse en ningún lugar del mapa, sino en esa libertad que comienza cuando dejamos de mirar atrás.




