FERNANDO J. LUMBRERAS
El regreso discográfico de MAYTE MARTÍN al flamenco no podía encontrar un escenario más simbólico. Apenas conocida la nominación de In Illo Tempore a los Latin Grammy 2026 en la categoría de Mejor Álbum de Música Flamenca, la cantaora se prepara para desembarcar en la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla con Arqueología de lo puro, un espectáculo que hunde las manos en la memoria del cante para rescatar su fuego, su verdad y esa belleza que parece sobrevivir al paso del tiempo. La cita será el 30 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, dentro de una de las grandes noches de la programación de la Bienal.
La nominación coloca a In Illo Tempore (Nuevos Medios, 2026) entre los cuatro trabajos candidatos al Latin Grammy al Mejor Álbum de Música Flamenca, junto a POPULAR de Yerai Cortés, Origen & Revolución de Mercedes Luján y José Mercé Canta A Manuel Alejandro de José Mercé. El reconocimiento llega además en un momento especialmente importante en la carrera de MAYTE MARTÍN: 25 años después de Querencia, publicado en 2000, la artista vuelve a registrar un álbum flamenco, cerrando así un largo silencio discográfico dentro del género que constituye el origen de su identidad artística.
In Illo Tempore es una obra doble nacida desde la madurez y alejada de cualquier urgencia comercial. No se trata simplemente de volver a grabar flamenco, sino de dejar constancia de un momento artístico y vital. Como explica la propia cantaora, “los discos no son para mí una colección de cantes, sino un documento que recoge una etapa de vida que llega a su punto álgido”. Esa filosofía recorre un trabajo concebido después de décadas de búsqueda, estudio y libertad creativa, en las que MAYTE MARTÍN ha transitado por diferentes territorios musicales sin romper nunca el hilo que la une al cante.
De uno de los dos volúmenes que conforman el álbum, PURO, nace precisamente Arqueología de lo puro. El título contiene buena parte de su intención: excavar en las profundidades del flamenco antiguo para devolver al presente obras, formas y sonoridades que permanecen en los cimientos del género. No se trata de convertir el pasado en una reliquia bajo cristal, sino de hacerlo respirar otra vez. La propia Bienal define el espectáculo como una reivindicación del flamenco antiguo y de las formas esenciales del cante y la guitarra, construida a partir de obras clásicas y repertorios menos transitados.
“PURO es eso: PURO”, explica MAYTE MARTÍN al hablar de esta parte del proyecto, que entiende como un flamenco preservado en fondo y forma y vinculado a una música que, según recuerda, le robó el alma cuando todavía era prácticamente una niña. Amor, pasión y estudio aparecen así como las tres columnas de una relación con el flamenco que nunca ha sido inmóvil. La artista contempla la tradición desde el conocimiento, pero se niega a convertirla en una frontera. Su manera de regresar a los maestros consiste precisamente en escucharlos para continuar caminando.
La elección de Sevilla añade otra capa emocional al proyecto. El Teatro Lope de Vega recibirá Arqueología de lo puro como “Noche única” de la XXIV Bienal de Flamenco, convirtiéndose el 30 de septiembre en el espacio donde este repertorio abandonará el territorio íntimo del disco para encontrarse con el público. La programación oficial sitúa la actuación entre las grandes citas de la recta final de una Bienal que se prolongará hasta el 3 de octubre.
Detrás de este regreso existe también una pregunta inevitable: por qué esperar un cuarto de siglo. MAYTE MARTÍN parece haber encontrado la respuesta en el propio paso del tiempo. “Algo no estuvo, hasta ahora, en su preciso lugar; tampoco había llegado, hasta hoy, ese punto de madurez que diese sentido a un nuevo registro de mi sentir y hacer”, señala la cantaora. In Illo Tempore aparece entonces no como el final de una espera, sino como la consecuencia natural de haber esperado lo suficiente.
Esa relación entre memoria y libertad queda condensada en una idea que acompaña a la artista desde hace años: “el flamenco es mi origen, no mi yugo”. MAYTE MARTÍN vuelve hacia las voces antiguas no para imitarlas, sino para dialogar con ellas. Busca la huella de quienes levantaron el lenguaje del cante, recoge una herencia transmitida durante generaciones y la atraviesa con su propia sensibilidad. El resultado pretende situarse en ese difícil territorio donde conservar no significa repetir y donde innovar tampoco obliga a romper.
No resulta casual que In Illo Tempore invoque además una conocida reflexión atribuida a Gustav Mahler: “La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la preservación del fuego”. Pocas imágenes parecen describir mejor el propósito de Arqueología de lo puro. Bajo las capas del tiempo siguen latiendo voces, músicas y formas que esperan ser pronunciadas nuevamente.
El 30 de septiembre en el Teatro Lope de Vega, MAYTE MARTÍN irá precisamente en busca de ese fuego. Llegará a Sevilla con un nuevo álbum después de 25 años sin publicar un disco flamenco y con In Illo Tempore recién situado entre los nominados al Latin Grammy. Pero, por encima de premios y calendarios, llegará con algo mucho más antiguo entre las manos: la voluntad de mirar hacia atrás sin nostalgia para demostrar que las raíces del flamenco continúan vivas cuando alguien sabe escucharlas.




