Arranca una nueva edición de La Liga y lo ha hecho con una desordenada (en calendario) primera jornada que ha colocado al Espanyol al frente de la tabla merced a un contundente triunfo ante un Levante que no dio la talla. El conjunto granota evidenció que aún no está listo para una competición tan exigente. Los periquitos sellaron su regreso a primera con comodidad y acierto de cara a portería.
En Santander el regreso del Racing a la máxima categoría dejó un gusto agridulce. Comenzaron adelantándose en el marcador ante un Villarreal que parecía esperar agzapado. Las fuerzas solo les duraron a los santanderinos hasta el acuador de la primera parte, en que el subarino amarillo comenzó a torpedear la portería cántabra para conseguir un empate valioso pero sin demasiado fundamento.
Trabajo duro fue lo que tuvo que hacer el Sevilla para quitarse de encima a un Rayo Vallecano correoso que comenzó adelantándose en el marcador. Los hispalenses, que terminaron el partido con 10, le echaron ganas y consiguieron una ajustada victoria que hace que en el Pizjuán se duerma tranquilamente esta semana.
Como también fue grande la victoria del Alavés ante el Getafe. Los babazorros se aprovecharon de su superioridad numérica ante un Getafe que se desarboló a partir de la expulsión. Buen fútbol desplegado por los vascos con un medio campo prometedor y muy ordenado. El equipo madrileño fue el rostro de la impotencia en gran parte del choque.



