Argentina ya está en las semifinales del Mundial tras imponerse a Suiza por 3-1 en un intenso encuentro que necesitó de la prórroga para resolverse. La vigente campeona del mundo sufrió más de lo esperado, pero un espectacular gol de Julián Álvarez en el tiempo extra y otro tanto de Lautaro Martínez en los instantes finales certificaron el pase de la Albiceleste, que se enfrentará a Inglaterra por un puesto en la gran final.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni tomó ventaja en la primera mitad gracias a un cabezazo de Alexis Mac Allister tras un saque de esquina servido por Lionel Messi. Con el marcador a favor, Argentina apostó por controlar el ritmo del partido, gestionar la posesión y minimizar los riesgos, una fórmula que le permitió dominar durante buena parte del encuentro sin necesidad de exhibir su mejor versión.
Sin embargo, Suiza reaccionó en la segunda parte y encontró el empate gracias a un gran gol de Dan Ndoye tras una combinación con Ricardo Rodríguez, devolviendo la emoción al choque y poniendo en aprietos a la defensa argentina.
El encuentro vivió uno de sus momentos más controvertidos en el minuto 72. Tras una acción entre Leandro Paredes y Breel Embolo, el árbitro mostró inicialmente tarjeta amarilla al centrocampista argentino. Sin embargo, tras la revisión del VAR y la aplicación de la normativa sobre error de identificación, la cartulina fue retirada a Paredes y mostrada a Embolo, que ya estaba amonestado y fue expulsado. La decisión provocó una airada protesta del conjunto suizo y reabrió el debate sobre el uso del videoarbitraje.
Pese a jugar con superioridad numérica, Argentina no logró sentenciar en el tiempo reglamentario gracias a las intervenciones del guardameta Gregor Kobel, que mantuvo con vida a Suiza hasta la prórroga.
Cuando el partido parecía encaminado hacia los penaltis apareció Julián Álvarez. El delantero argentino firmó un extraordinario disparo con efecto que se coló por la escuadra para desatar la euforia albiceleste. Ya en los últimos minutos, Lautaro Martínez aprovechó los espacios para marcar el definitivo 3-1 y cerrar una clasificación muy trabajada.
Argentina mantiene vivo su sueño de revalidar el título mundial y afrontará ahora un duelo de máxima exigencia frente a Inglaterra en unas semifinales con aroma de final anticipada.



