Austria y Argelia protagonizaron uno de los partidos más emocionantes del Mundial al firmar un espectacular empate 3-3 que clasificó a ambas selecciones para los dieciseisavos de final. Lo que durante muchos minutos parecía un encuentro destinado al reparto de puntos terminó convertido en un intercambio frenético de goles durante el tiempo añadido, dejando fuera del torneo a Irán. Los centroeuropeos se medirán ahora a España, mientras que el conjunto africano tendrá como rival a Suiza.
Argelia dominó claramente el desarrollo del encuentro desde el inicio. Con un 65% de posesión, 755 pases completados y un mayor volumen ofensivo, el equipo africano llevó el peso del juego ante una Austria más replegada y conservadora. Sin embargo, fueron los hombres de Ralf Rangnick quienes golpearon primero gracias a una magnífica asistencia de Alaba que Arnautovic convirtió en el 0-1 tras superar al portero con cierta dificultad.
El tanto cambió por completo el panorama. Obligada a reaccionar para no quedar eliminada, Argelia elevó el ritmo y comenzó a generar ocasiones. Chaibi estrelló un balón en el poste y, tras varias llegadas de peligro, Belghali culminó una brillante acción individual para devolver la igualdad antes del descanso.
Rangnick movió el banquillo con un triple cambio que surtió efecto de inmediato. Sabitzer volvió a adelantar a Austria tras una gran recuperación de Laimer, pero la respuesta africana fue instantánea. Aouar desbordó por la izquierda y encontró a Mahrez, que firmó el empate con una definición de primeras.
Con el 2-2, el miedo a la eliminación redujo la intensidad del partido y ambos equipos parecían conformarse con un resultado que beneficiaba a los dos. Sin embargo, el descuento desató la locura. Mahrez volvió a aparecer para marcar el 3-2 en el minuto 93 y colocar a Austria al borde del abismo. Cuando todo parecía decidido, Kalajdzic rescató el empate definitivo en el 95 para sellar un desenlace inolvidable que permitió a ambos celebrar el pase a la siguiente ronda.



