Hay discos que llegan para entretenerte y discos que llegan para acompañarte. Sol de Invierno, el nuevo trabajo de Andrés Koi, es de los segundos. Once canciones grabadas con piano, guitarra y banda en directo, sin artificios, en las que el artista madrileño habla de identidad, de calma y de esa esperanza que aparece, casi sin avisar, después de los momentos más duros. Como un rayo de sol en pleno enero: no quema, pero calienta justo lo que necesita.
Es además su primer disco completamente independiente, y se nota. Hay algo diferente en Sol de Invierno, una libertad y una honestidad que lo alejan de todo lo que no le pertenece. Andrés Koi ha vuelto a sus instrumentos de siempre para contar quién es a los 33 años, y el resultado es uno de esos trabajos que no caduca.



