FERNANDO J. LUMBRERAS
Tras la excelente acogida de “Estamos como queremos” y “50town”, RUBÉN POZO vuelve a la carga con “Dispárame”, un tercer adelanto que consolida la identidad sonora de su próximo álbum. Se trata de una canción que juega entre la claridad y la ironía, concebida como respuesta a los fantasmas interiores y que se transforma en un estribillo luminoso y contagioso, capaz de blindar al oyente frente a la adversidad sin perder nunca el sentido del humor.
El tema arranca de manera íntima, con la voz y la guitarra acústica de Pozo marcando un ritmo alegre que se expande poco a poco hasta convertirse en un auténtico himno coral. Las guitarras eléctricas, la batería, el piano eléctrico y los sintetizadores se suman progresivamente hasta desembocar en un clímax vitalista, donde los coros aportan un aire celebratorio que subraya la esencia del mensaje: convertir la vulnerabilidad en desafío y liberación.
La producción, a cargo de Ricky Falkner en Casa Murada, conserva toda la frescura de una grabación en directo, con un sonido vibrante y lleno de matices. Junto a él participan Roberto Lozano (Loza) a la batería, el propio Falkner en bajo, percusiones y triángulo, Sergio Valdehita al piano eléctrico y sintetizadores, y Angie Sánchez en los coros, completando un equipo de lujo que arropa la propuesta de Pozo.
Con “Dispárame”, el artista madrileño confirma la senda marcada por sus últimos adelantos: canciones auténticas, frescas y honestas, que miran al presente con ironía y transparencia. Todo apunta a que su próximo álbum, 50town, será un retrato generacional cargado de experiencias y verdades compartidas, un disco donde la vitalidad y la emoción se entrelazan para acompañar a toda una generación.




