LILIANA MONTES
El cuarteto argentino ha encontrado en España un nuevo territorio para expandirse gracias a LUCK RA (Juan Facundo Almenara Ordóñez, Córdoba, Argentina) y a su imparable hit “La Morocha”, una canción que ya no solo suena en radios y discotecas, sino que se ha convertido en auténtico combustible de celebraciones deportivas. El último en sumarse a la fiebre ha sido el piloto de MotoGP Álex Márquez, que celebró sus triunfos con el tema, llevando el fenómeno del campo de fútbol al podio del motor.
La historia de esta canción en España comenzó en el fútbol. Desde los equipos más modestos hasta la élite, “La Morocha” se ha convertido en un himno de victoria. El FC Barcelona la hizo suya tras conquistar LaLiga, con jugadores como Lewandowski bailando al ritmo del cuarteto, generando momentos virales que confirmaron la conexión cultural entre Argentina y España. Para LUCK RA, ver su música sonar en esos escenarios es un orgullo inesperado: “No sé qué está pasando, pero estoy recontento. Lo vi en clubes de ascenso y luego en el Barça, y dije ‘esto ya es mío’. Es una medallita que me cuelgo”, confesó emocionado.
Su paso por España le permitió además reencontrarse con compatriotas que brillan en el fútbol internacional. Durante su gira, compartió momentos con Julián Álvarez y Nahuel Molina, quienes lo recibieron en Madrid con complicidad y afecto, reforzando esa conexión entre el artista y los cracks de la Selección Argentina.
El camino de “La Morocha” hasta este presente fue meteórico. Tras explotar en Argentina, la canción fue coronada como Canción del Verano 2024, dominando las listas de éxitos en Sudamérica. Su productor Phontana, responsable de hits como M.A. (Mejores Amigos) o Fernet, impulsó la pieza hasta lo más alto, logrando certificaciones de platino y el reconocimiento en los Premios Gardel.
Hoy, con su eco resonando en estadios, vestuarios, bares, redes sociales y hasta circuitos de MotoGP, LUCK RA ya no es solo un fenómeno argentino: se ha convertido en la nueva voz de la celebración en España. Lo que nació como un himno del cuarteto cordobés ya es un clásico global que atraviesa fronteras y géneros, llevando alegría y fiesta allá donde suena.




