FERNANDO J. LUMBRERAS
Siempre nadando a contracorriente, LOS RETROVISORES vuelven a sorprender con un movimiento tan inesperado como coherente con su trayectoria: la publicación de Cambio y Corto, un nuevo EP que funciona como una elegante despedida discográfica. La banda barcelonesa, formada por nada menos que once músicos, nunca se ha dejado arrastrar por modas o tendencias, manteniéndose fiel a su sonido soul cálido, contagioso y profundamente elegante, al que ellos mismos bautizaron como “Sonido Joanic” en honor a su barrio.
Han pasado quince años desde que debutaran con La Nostalgia Ya No Es Lo Que Era (2010, Flor y Nata). Lo que parecía una aventura breve se convirtió en un proyecto sólido y consistente que dejó tras de sí dos LPs y cuatro EPs, además de una legión de seguidores que aprendieron a bailar al ritmo de sus metales ardientes, guitarras milimétricas y la inconfundible voz de Víctor Asensio, marca registrada de la banda. En este camino, además, tejieron una estrecha relación con sellos como Soundflat o BCore, consolidándose como un referente del soul y el beat de inspiración clásica hecho en España.
Cambio y Corto llega tras siete años de silencio discográfico desde Desmelene en el Quinto (2018), una espera que hacía presagiar lo inevitable. Y sin embargo, el resultado no suena a epílogo resignado, sino a una obra vibrante y enérgica que recoge lo mejor de su esencia. Cuatro temas, todos propios, firmados por Asensio y Leo Hernández, grabados en Panorama Room Studios bajo la producción de José Contreras, que toma el relevo de la dupla Mike Mariconda – Marc Tena. El resultado: una descarga de frescura que se abre con la desbordante Miradas, se detiene en una No volveré que parece salida del repertorio de Los Canarios, alcanza el paroxismo con la magnética Un mundo aparte y se despide con la inesperada ternura de Te quieres marchar, un ejercicio de rocksteady jamaicano que pone un broche dorado a su discografía.
Es un adiós bello y coherente, aunque no definitivo: LOS RETROVISORES no descartan seguir compartiendo su hermandad sobre los escenarios siempre que la ocasión lo merezca. Como cantan en esa última canción: “Dime por qué te quieres marchar / con lo bien que estamos / juntos como hermanos”. Una frase que, en cierto modo, sintetiza la relación entre la banda y su público. Puede que la etapa de estudios se cierre aquí, pero el calor de sus directos seguirá latiendo, como un eco imposible de silenciar.




