Pésima organización en el primero de los conciertos del festival de la Champions

FERNANDO J. LUMBRERAS.

Hay cosas que, a estas alturas del siglo XXI y en una ciudad como Madrid, experta en celebrar grandes eventos, todavía no termino de explicarme, una de esas cosas es el bochornoso primer día de ese festival que han organizado en la Puerta del Sol con motivo de la final de la Champions League que se va a disputar mañana en el Wanda metropolitano.

El concierto de Sebastián Yatra era el plato fuerte de anoche, comenzaba a las 22:00 pero desde las 21 ya no se pudo acceder a la Puerta del Sol por orden de la policía municipal que, manifiestamente, se vio desbordada ante la cantidad ingente de público que se apretaba de modo peligroso (hubo hasta empujones) y existió serio riesgo de que se produjeran avalanchas. A todo esto, no hubo modo ni humano ni divino de acreditar periodistas para hacer fotografías. Este medio intentó en repetidas ocasiones ponerse en contacto con Pepsi, cuya división de marketing gestionaba el tema de pases de prensa, y no conseguimos hablar con nadie, el teléfono sonaba y sonaba y nadie respondía en Barcelona.

A todo esto, se había instalado una grada supletoria para prensa que estaba completamente vacía y hay testigos que vieron cómo, después de la actuación, con el propósito de desalojar la plaza en tiempo récord, algunos agentes de policía municipal se dedicaron a empujar a los asistentes contra las vallas de contención, con el peligro que ello conlleva.

Han sido numerosos los medios que se han hecho eco de este cúmulo de despropósitos organizativos y ya han pedido a la gente que tome precauciones para el concierto que mañana, en idéntico escenario, va a poner a cantar a Carlos Vives a la intempestiva hora de las 16:15 de la tarde, con un sol de justicia cayendo sobre la emblemática plaza madrileña y pocas posibilidades de hidratarse por parte de un público que volverá a desbordar todas las previsiones de asistencia.

Ojalá el Ayuntamiento tome cartas en el asunto, sería deseable un camión con hidro-bomba de bomberos en la zona que rocíe agua o mejor accesibilidad a los puertos de asistencia sanitaria, cuya llegada está muy restringida para aquellos que ocupen las posiciones centrales de la plaza si ésta se encuentra abarrotada de gente, como es de esperar.