Nyno Vargas, una historia poco común para un artista poco corriente

La trayectoria musical de Nyno Vargas es una apuesta constante por defender un estilo personal frente a los clichés de cada uno de los géneros que ha ido incorporando a su música. Por eso, ya en sus inicios en 2007, tuvo que reivindicar la naturalidad de lo que para muchos era una extraña mezcla: un gitano haciendo rap. «No por hacer rap dejas de ser gitano», insistía. Esas ganas de vencer limitaciones musicales han acompañado a Vargas durante unos años en los que ha ido nutriendo su música de géneros como el rap, los ritmos latinos, el regaetton, el flamenco y el pop hasta lograr un estilo único e identificable que le ha convertido en uno de los artistas más seguidos en Youtube y en redes sociales como Twitter e Instagram. Y todo ello sin más armas que sus conciertos ni más campaña de promoción que el boca a boca.

Nacido en el barrio de Las 613 en Burjassot (Valencia), un distrito habitado principalmente por familias gitanas, Nyno Vargas creció rodeado de flamenco, de ahí que sus primeros años transcurrieran más cerca de Camarón que de las nuevas corrientes del hip hop. Pero fue en su adolescencia cuando, aún con el pelo largo y la mirada más puesta en el deporte que en la música (tres equipos de fútbol profesional de Levante quisieron ficharle), descubrió el rap. «A un chavalito del barrio le quite el mp3 y me dí cuenta que tenía un tipo de música que yo no conocía. Yo era fan de Camarón y, a partir de ahí, quería ser rapero», recuerda.

Quiso hacer rap y lo hizo, aunque su carrera empezó de una manera tan anecdótica como natural. Al parecer, Nyno siempre estaba en el baño del instituto peinándose su pelo largo y cada vez que entraba Scorpion, su actual productor, Nyno se metía con él. Un día, Scorpion le contestó con un rap, en el que le decía que no sabía hacer otra cosa que peinarse y presumir de su melena. Sorprendido, Nyno volvió a casa y empezó a escribir otro rap para responderle con las mismas armas. Al día siguiente, ambos iniciaron un enfrentamiento a ritmo de rap que acabó trasformándose es una auténtica batalla de gallos que el propio centro convirtió tiempo después en un evento público, rindiéndose ante el carisma de Vargas y la calidad de sus letras. El valenciano había empezado a convertirse en alguien que despertaba admiración en un entorno poco acostumbrado a asociar el flamenco con el rap.

La vida de Nyno Vargas continuó durante los años siguientes entre sus estudios de informática, el fútbol y el trabajo en el mercado junto a su padre, aunque la música empezaba a ganar terreno día a día. Tras formar la banda Terroristas Liricales y publicar «Chanelando del tema» (2009) junto a Scorpion, arrancó su carrera en solitario con «Desde Las 613» (2010), una demo que disparó la popularidad del músico. Sus vídeos en internet comenzaron a sumar miles de visitas cada día y su gira por todo el país empezaba a multiplicar el número de fans. Tanto es así, que pronto tuvo que abandonar su trabajo en el puesto de su padre ante la avalancha de seguidores que se acercaban cada día al mercado a conocer a Vargas.

En 2012 el nombre de Nyno Vargas se extendía como la pólvora. Ya no sólo estaba en boca de los miles de seguidores que hacían largas colas a las puertas de sus conciertos sino también de los medios de comunicación. Durante los dos años siguientes, se hizo habitual la presencia del artista en programas de televisión como «Palabra de gitano», «Callejeros» o «Hermano mayor», atraídos por su historia, su popularidad y el estilo que había acuñado: un sonido urbano de múltiples registros que unía el flamenco y el rap con ritmos latinos y reggaetton, logrando una música pop alejada de los clichés del genero. Por aquel entonces, y sin el apoyo de un gran sello detrás, sus vídeos ya superaban los nueve millones de visualizaciones y sus redes sociales acumulaban cientos de miles de seguidores.

En 2015, Nyno Vargas ha fichado por Warner Music y tras el verano publicará su primer disco, «El Efecto Nyno». No parece casual este título en un artista que, aún sin un primer álbum publicado ni campañas de comunicación a sus espaldas, acumula más de 100 millones de reproducciones de sus vídeos en Youtube, cerca de 170.000 seguidores en Instagram y 143.000 en Twitter. Tal vez ese «Efecto Nyno» no sea otro que el «duende» que sus más cercanos cuentan que posee. «El duende para un gitano es algo que se lleva dentro, como un don», dice Vargas. Y él lo tiene.

Dentro de muy poco le tendremos en PURO FLOW

Sus próximos conciertos serán:

3 JUNIO – FUENLABRADA (MADRID)
4 JUNIO – SANTIAGO DE COMPOSTELA – SALA MOON MUSIC CLUB
5 JUNIO – LA CORUÑA
6 JUNIO – VIGO – SALA LA FÁBRICA DE CHOCOLATE
7 JUNIO – ORENSE – SALA BERLÍN
12 JUNIO – IRÚN – SALA TUNK
13 JUNIO – ZARAGOZA – SALA THE ROYAL CLUB
20 JUNIO – PAMPLONA
21 JUNIO – LOGROÑO – SALA BIRIBAY
27 JUNIO – GIJÓN – SALA ACAPULCO
28 JUNIO – OVIEDO – SALA SIR LAURENS
25 JULIO – MÁLAGA – AUDITORIO con DADDY YANKEE y ÑENGO FLOW
3 OCTUBRE – MADRID – SALA SAN MIGUEL
20 DICIEMBRE – BARCELONA – SALA RAZZMATAZZ 2

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