MAÍA, la sensación de la música colombiana, llega a España

Maía fotografiada por Camilo Espitia

FERNANDO J. LUMBRERAS.

Hace ya unos cuantos años tuve la oportunidad de escuchar la música de Maía. Como tantos colombianos, fue con Niña bonita, una canción de ritmos sutiles que, al mismo tiempo resulta ser una bonita declaración de amor. Los que hemos estado pendientes de los vericuetos y capítulos de la música en Colombia sabíamos que esa canción era una tarjeta de presentación magnífica para que se diese a conocer en otros países. En efecto, así sucedió y esta costeña resultó ser una sensación en el año 2012 cuando fue nominada al Latin Grammy Por su disco Instinto.

A pesar de no ganar, ya vimos que la voz de Maía es completa, homogénea, fuerte, algo de eso debió ver en su día Ricardo Prado, el primer productor que la metió en un estudio profesional y la convirtió en la estrella emergente que deslumbró a todos en Colombia suena bien en busca de un sueño que se le cumplió.

¿A qué tuvo que renunciar Mónica Andrea Vives Orozco (su verdadero nombre)? A riesgo de pecar de hablar de más, diré que quizás se quedó sin la adolescencia común de sus contemporáneos para vivir un sueño que se le cumplió porque era lo que deseaba de corazón desde que era niña. Luego logró por añadidura las metas del trabajo intenso y bien hecho, con los altibajos que todos los músicos tienen y que algunos asumen y otros no.  Maía supo moverse con una sabia elección de repertorio, sabía mezclar el pop que a todos nos gustaba con los sonidos del folclor colombiano con los que no todos estaban familiarizados. Pero luego dio un paso más allá y flirteó con los ritmos urbanos y salió un disco que, en lo personal, me parece el más comercial de su carrera y el más internacional si nos atenemos a los gustos de la globalidad de la música, un disco que se llamó como ella y en el que participó gente como Maluma, Kevin Flórez o El Micha.

Esos talentos ya nos daban cuenta de cómo iba a desarrollarse el trabajo de producción, pero la joven artista supo regresar a los sonidos tradicionales, el subidón de la música de baile dio paso a sonidos en los que la electrónica estaba presente pero también aparecen baladas de gran calidad. Y aquí es el punto en el que decide que ha llegado el momento de desembarcar en España. Lo hace con una canción titulada Un beso de su boca, canción que tiene dos versiones, a cuál más brillante.

La canción, escrita por Julia Sierra, Marcela Cárdenas y Juan Vicente Zambrano (al que tenía ubicado en la autoría de arreglos para Ricky Martin, Cristian Castro, Thalia, Gloria Estefan o Carlos Vives, por nombrar algunos) es una de esas baladas inequívocamente latinas en cuerpo y alma, con una melodía que serpentea en la sensualidad hasta el estribillo, desata la voz mágica de la colombiana, homogénea como siempre, indiscutible y apasionada, como no podía ser de otro modo.

Y desde ya la esperamos en España con todo lo que venga, porque es una de las grandes voces latinas que también debe formar parte de esa memorable conlección de recuerdos de músicos venidos del otro lado del mar que han dejado aquí capítulos gloriosos.