Los Latin Grammy 2021 se entregan al grito de Patria y vida

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La del jueves fue una noche de gloria compartida en Las Vegas, de voces premiadas desde varios rincones de América Latina. Y de España. Sí, era evidente. El colombiano Camilo, que partía con diez nominaciones, y el madrileño C. Tangana, con cinco, salieron contentos y cargados de galardones en la edición 22 de los Latin Grammy. Cuatro y tres, respectivamente.

Pero los premios mayores no fueron para ellos. Rubén Blades se hizo con el Latin Grammy a mejor álbum del año, sorpresa importante por Salswing!, y aún mayor fue la de Patria y Vida, el himno que se ha convertido en un grito de liberación en Cuba y que fue reconocido como mejor canción del año. En el casino MGM de Las Vegas sonó el conocido grito de guerra: ¡Viva Cuba libre!

Los responsables no pudieron contener la euforia ni las lágrimas. Gente de ZonaYoutuel RomeroDescemer Bueno y el Funky subieron al escenario para reivindicar su momento de la mano de una canción que es considerada en la isla como «un canto de libertad que recorre las calles de Cuba y que ha puesto en jaque a la dictadura». Aprovecharon para pedir «libertad para todos los presos políticos que están en Cuba». Antes se hicieron con el Latin Grammy como mejor canción urbana.

Tampoco salía de su asombro un Rubén Blades que quizá pensó que ser declarado Persona del Año un día antes por la Academia Latina de la Grabación era más que suficiente. Su disco de salsa coronó una noche inolvidable para la leyenda del género y de la música latinoamericana.

Inesperado resultó también el premio a otra leyenda, brasileña en este caso, Caetano Veloso. Su tema Talvez fue reconocido como Grabación del año, un tema junto a su hijo Tom Veloso. Ninguno de los dos estuvo presente para recoger el premio.

Antes la noche olía claramente a duelo entre colombiano y español. Camilo, bigotitos delgados a lo Salvador Dalí, un marcado acento paisa -el ‘parce’ es de Medellín, pues-, y el contrapeso a la chulería y la arrogancia que destilan algunos nombres del urbano y el reggaetón, hizo lo suyo hasta que llegaron los premios principales. Se llevó el galardón como mejor álbum pop vocal por Mis manos -un premio que le dedicó a su futuro hijo Indigo y a Colombia-, el de mejor canción pop por Vida de rico, el de mejor fusión/actuación por Tattoo junto a el rapero puertorriqueño Rauw Alejandro, y el del mejor canción por Dios así lo quiso.

El otro destacado es madrileño, estudió Filosofía en la Complutense de Madrid y va para fenómeno mundial de la música. En España y en América Latina está subiendo como la espuma de la mano de un disco que ha sido un bombazo, El madrileño. C. Tangana se llevó tres gramófonos dorados, como mejor canción pop/rock (Hong Kong) y Mejor canción alternativa (Nominao), además del de mejor Ingeniería de grabación para su álbum, El madrileño.

El mejor álbum de música urbana fue para Bad Bunny por El último tour del mundoMon Laferte se convirtió en la primera mujer en ganar el Latin Grammy como mejor álbum de cantautor, y Juanes amplió su colección de premios como mejor álbum de pop/rock por Origen. Y ya son 24.

El terreno de las actuaciones estuvo tan abonado como de costumbre. Regresó a los escenarios Gloria Estefan con un clásico, Abriendo Puertas, para inaugurar la gala y tras ella Camilo derrochando energía, Mon Laferte bordando un tema de música norteña mexicana junto a Gloria TreviChristina Aguilera cantando en español, Café Tacvba junto a Juanes interpretando un tema de Juan Gabriel y, por supuesto, el poeta de la salsa, un Blades homenajeado por la Academia Latina de la Grabación por su carrera musical.

René «Residente», ex Calle 13, se puso tan nervioso al entregarle el galardón que le tuvo que pedir a Blades que le sujetara el papel con su discurso. «En los momentos más difíciles me diste una guía, una dirección», le dijo. «Eres mi mentor, mi maestro, mi amigo. Eres como un padre para mí».

Emocionó también C. Tangana, siempre un escalón por encima. Su Ingobernable acompañado de un grupo coral de amigos –Jorge DrexlerAntonio Carmona y Natalia Lafourcade entre ellos- sobresalió por flamenco, sentados frente a una mesa, evocando una escena tradicional española, con guitarras, palmeros, voces y percusión alrededor. Casi nadie brilla más que el madrileño en el panorama de la música latina.