Dalpiot, en Rocafort, se cuela entre las mejores pizzerías del mundo

Mayúscula ha sido la sorpresa al saber que Dalpiot, una pequeña pizzería que abrió sus puertas el pasado julio en el municipio de Rocafort (Valencia), ha sido seleccionada, entre un sinfín de establecimientos, entre las más prestigiosas pizzerías del mundo, clasificándose para el concurso que se celebrará el próximo año en Italia y que pondrá rostro a los mejores Pizzaiolos internacionales con sus propuestas gastronómicas de este gran conocido e internacional plato.

Una propuesta diferente

La propuesta como restaurante casa bien con nuestra propuesta de cara al concurso” apuntan sus fundadores.”. El valor añadido de Dalpiot, señana “descansa en tres pilares: Gastronomía, entorno natural y calidad”. No en vano, el primer restaurante se ha abierto en la localidad de Rocafort, un municipio que, además de ser conocido por ser el quinto más rico de España, es famoso por su entorno natural y paisajístico “estamos en un municipio que favorece que tengamos visitas tanto de famosos como la gamer Gema Gallardo, futbolistas, modelos pero sobre todo de gente anónima con ganas de disfrutar del encanto natural que ofrece el restaurante”.

Se trata de una propuesta diferente al concepto general de pizzería, buscando la fusión de sabores. Y no es para menos, pues, aunque la pizza es el plato principal, la columna vertebral de la gastronomía en Dalpiot, su carta de entrantes poco tiene que ver con una pizzería al uso.

“En Dalpiot te encuentras desde un tartar de atún con nuestro especial marinado, hasta un Poke de salmón con ingredientes naturales, de cercanía, o nuestra ensaladilla de corvina con mayonesa japonesa y wasabi, para dar paso al gran plato, la pizza” explican desde el local, afirmando también que su cocina de reducido tamaño es una ventaja de cara a diseñar platos artesanales, rústicos, alejados de la industrialización y la ”franquiciación” de este plato.

La filosofía de la pizza de Dalpiot

Desde que fueron clasificados, en Dalpiot han tenido claro que presentarán la “Salmonete”, una pizza que combina los sabores de tierra y mar. Mozzarela, tomate artesano Dalpiot, salmón fresco, crema de vinagre balsámico, rúcula, aguacate, cebolla roja, tomate cherry, queso Filadelia y aceite de albahaca. Esos son los ingredientes de su apuesta decidida y diferente.

Nuestra pizza poco tiene que ver con la típica pizza napolitana. Nuestra masa, una masa de fermentación ultra lenta, permite que se disfrute de una pizza con una masa muy fina (de apenas unas micras), con unos bordes que más se aproximan al pan árabe, muy crujientes e inflados. Y si la masa es la cimentación, los ingredientes de cercanía y la cocción en “Forno di pietra” son los pilares” comentan. Y es que en realidad ese es el secreto con el que consiguen “una pizza de concurso”.

No sin polémica, afirman desde Dalpiot, con el aval del José Campillo Pastor (chef y autor del libro “Filosofía de los Alimentos” editado por UNIDEMA y Amazon), que “qué mejor en Valencia para abrir una pizzería, con la contribución hispánica, aragonesa y valenciana a tal internacional plato pues Nápoles, de donde nace este plato, cabe recordar que perteneció a la Corona de Aragón desde 1442. De hecho, casi durante dos siglos, periodo de las primeras referencias a la pizza y previo al hallazgo en Europa gracias a las expediciones españolas con el descubrimiento de América, del tomate, elemento fundamental de la pizza. Ya en esos momentos, se hace referencia en la zona de la Albufera de Valencia, a la típica empanadilla y/o coca con tomate por parte de los llauros o labradores que es, sin el queso, los elementos básicos de la pizza.”

En tiempo de pandemia, reconocen que la apertura y proyecto “Ha sido complicado pero tenemos puesto el foco en dar valor al cliente”. Por ello, se ha abierto con una mente digital y desde el primer día se aliaron con Glovo para atender a esas personas que por miedo, por salud o por cualquier otra circunstancia no pudieran acudir al local.

Para el futuro, no descartan ampliar con algún otro establecimiento, pero siempre que la calidad pueda garantizarse siguiendo los principios de este primer local de concurso.