Decoración con esparto, una fibra natural deco ideal

Con el confinamiento, hemos vuelto la mirada a nuestro propio hogar y a las posibilidades que ofrece redecorar nuestros espacios favoritos. Si a esto le sumamos la cada vez más creciente tendencia a inspirarnos en la naturaleza, encontramos en el esparto un elemento capaz de aportar un toque personal y, al mismo tiempo, ponernos en conexión con el medio ambiente.

Desde Bohemian & Chic nos ofrecen un amplio abanico de posibilidades para sacar partido a un material sostenible como pocos y que en nuestro país goza de una larga tradición de uso. El esparto ofrece una gran cantidad de opciones y un mantenimiento sencillo: basta con un paño humedecido en agua, y dejar secar a la sombra.

Entre las ideas que el blog de la firma nos ofrece para trabajar con este material destacan las cortinas y las persianas: aunque tradicionalmente se han venido confeccionando con telas y fibras sintéticas, lo cierto es que la apariencia y la textura del esparto le convierten en un más que aconsejable creador de espacios con un innegable toque natural. Eso sí, dada la naturaleza del material, lo recomendado es en estancias en contacto con el exterior: terrazas, espacios semicerrados, etc.

De un tiempo a esta parte, también hemos podido ver esparto en material de iluminación, otorgándole a nuestro hogar texturas, colores y formas muy sencillas, creando contrastes más que admirables y amplificando la sensación de calidez y confort en los rincones favoritos de casa.

El empleo del esparto en alfombras es también bastante extendido, no tanto para estancias del interior sino para aquellas más abiertas a la intemperie, como terrazas. Formas, tamaños y motivos de muy diversa confección hacen que, con esta fibra a nuestros pies, los suelos se vistan de un inequívoco toque campestre, muy grato de enseñar y de disfrutar.

Rivalizando con el mimbre para mobiliario de exterior, la naturaleza orgánica del esparto le convierte en un elemento a tener en cuenta para nuestros sillones de jardín. La versatilidad del material es tal que podemos hacerlo combinar con colores de temporada para que nuestros ambientes varíen como las estaciones, pero también nos permitirá que esas estancias luzcan renovadas y frescas, adoptando un toque personal absolutamente mágico.

Estamos acostumbrado a encontrar esta fibra en otros enseres. Maceteros y cestos, elaborados de modo casi artesanal, heredando antiguas tradiciones de esa España rural de aprovechar lo que da la tierra, pero también para vestir damajuanas de cristal, para decorar esas paredes desnudas con un toque de cromatismo natural y, por qué no decirlo, hasta incluso para moda.

Los sombreros de fibras naturales siempre son bienvenidos en prima vera y verano y el esparto es una magnífica alternativa para escapar de texturas gastadas ya por modas de temporadas anteriores. Es fresco, permite la añadidura de elementos textiles que lo enriquecen y combina de maravilla con colores vivos, a los que resta la contundencia del cromatismo exagerado.

Aunque enfocado tradicionalmente al exterior, también el interior de nuestra vivienda puede vestirse con un tejido que ha demostrado ser atemporal y lleno de posibilidades. El socio perfecto para combinar con el buen gusto y lograr atmósferas acogedoras y, sobre todo, muy personales.