Evitar los atascos y las obstrucciones en tuberías es fácil, si sabes cómo

Cualquiera que lleve años morando en una vivienda sabe que con el paso de los años acaban surgiendo los problemas.

Y es que, independientemente de que se trate de un inmueble nuevo o no, el constante uso de las instalaciones hace que surjan los problemas, eso sí, por lo general y, salvo casos muy excepcionales, cuanto más nuevo es un inmueble menos problemas suele presentar.

No obstante, y pese a que las viviendas poseen diferentes instalaciones que suelen presentar averías, las relacionadas con la fontanería son un clásico al que tarde o temprano la mayoría deberá enfrentarse.

“Un grifo que se ha obstruido debido a la cal del agua, una tubería que no desagua o no lo hace como debería, o la obstrucción de retretes, duchas o bañeras se encuentran entre las averías más comunes y que todos solemos sufrir alguna vez en la vida” comentan desde Tot Reparacions, empresa de Barcelona especializada en desatascos.

Sin embargo, y pese a que los atascos son un clásico de todos los hogares, existen factores que pueden hacer que la formación de uno de ellos se acelere, entre ellos se encuentran, por ejemplo, el número de usuarios y también la existencia de niños, que con más frecuencia de la que la mayoría se imagina depositan pequeñas piezas de sus juegos o juguetes en los retretes. Y es que, como ya se sabe, con los niños nunca hay ojos que lleguen.

“Otro factor que ha influido enormemente ha sido el confinamiento, pues el hecho de que nos hayamos visto obligados a permanecer durante largas semanas en nuestros hogares ha acelerado el proceso de obstrucciones y atascos dado que el uso de las instalaciones ha sido mayor que en circunstancias normales”.

En cualquier caso, existen pequeños hábitos que pueden hacer que atascos y obstrucciones de tuberías tarden más en aparecer, como la utilización de rejillas en fregaderos y lavabos para evitar que se cuelen desperdicios, olvidarse de que el retrete lo admite casi todo y eliminar los cabellos acumulados tras la ducha o el baño.

“Con estas simples pautas lograremos mantener a raya los atascos y obstrucciones de las tuberías o, en el caso de que ya hayan comenzado a formarse, ralentizar su formación”.